
Mañana, 5 de diciembre, a las 12, darán una conferencia de prensa junto a su familia para dar detalles sobre su historia. La nieta 125 conmocionó a La Pampa porque fue la hija de Lucía Tartaglia.
Abuelas de Plaza de Mayo convocó a una conferencia para dar detalles sobre el feliz encuentro de una nueva nieta, la número 126. La rueda de prensa será mañana, martes 5 de diciembre, a las 12 hs., en la sede de Virrey Cevallos 592, 1° 2, Ciudad de Buenos Aires.
Estarán presentes familiares y compañeros de militancia del padre y la madre de la nueva nieta, quien se encuentra feliz de haber conocido la verdad.
“Solicitamos a la prensa y a la sociedad en general la prudencia, el respeto y la confidencialidad que estas noticias requieren”, señalaron.
¡Encontramos a la #Nieta126! Mañana, a las 12, conferencia junto a su familia en V. Cevallos 592, 1°2, para dar más detalles. Pedimos a los medios la prudencia, el respeto y la confidencialidad que esta feliz noticia requierehttps://t.co/eU2Kp8FaP8
— Abuelas Plaza Mayo (@abuelasdifusion) 4 de diciembre de 2017
Alegría en La Pampa. El 26 de octubre de 2017, cuando conmemoraban sus 40 años en el Centro Cultural Néstor Kirchner, Abuelas anunció que encontraron a la hija de Lucía Tartalia, la pampeana que nació el 6 de junio de 1953 en Santa Rosa, La Pampa. Su familia la llamaba «La Flaca». Lucía se mudó a la ciudad de e La Plata, donde estudiaba Derecho y militaba en la Juventud Universitaria Peronista. Fue secuestrada el 27 de noviembre de 1977 en esa ciudad, a los 24 años.
Durante un año fueron en vano los esfuerzos por localizar a Lucía por parte de la familia, no tuvieron ninguna noticia de ella hasta que en noviembre de 1978, un año después de la desaparición, su hermano, Aldo Tartaglia recibió una primera carta de Lucía donde relataba que se encontraba detenida. Posteriormente, Lucía escribió otra carta relatando que estaba embarazada y que esperaba dar a luz para principios del año 1979.
En democracia, su familia pudo reconstruir que Lucía estuvo secuestrada en el Centro Clandestino de Detención conocido como “Atlético-Banco-Olimpo”, gracias a testimonios de sobrevivientes que pudieron verla. La conocían con el apodo de “Anteojito”. Los sobrevivientes relataron además que Lucía estaba embarazada y que fue llevada a dar a luz mientras aún se encontraba en cautiverio.
La desaparición de Lucía fue juzgada en el juicio realizado por el Tribunal Oral en lo Criminal Federal Nº 2 por los crímenes del circuito represivo ABO, por el cual fueron condenados catorce represores el 22 de marzo del 2011, entre ellos, Samuel Miara.
La búsqueda. Desde que la familia de Lucía supo de su embarazo, emprendieron la búsqueda del niño o niña nacida durante su cautiverio, para lo cual brindaron las muestras genéticas ante el Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG) que permitieron que hoy podamos conocer su verdadera identidad.
La joven fue convocada en el marco de una investigación judicial donde existían dudas sobre su identidad y fue informada sobre la posibilidad de que sea hija de desaparecidos. Tras un tiempo prudencial, accedió a dar voluntariamente una muestra biológica para cotejar su ADN el Banco Nacional de Datos Genéticos. El 26 de octubre de 2017 el resultado del análisis confirmó que es hija de Lucía Tartaglia.
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