
‘Día de la ira’ y ‘primera jornada de la nueva intifada’, así se ha bautizado ya esta jornada, que coincide con el día sagrado musulmán. Miles de jóvenes de Cisjordania y Gaza participan en las manifestaciones convocadas por las principales organizaciones.
La decisión de Donald Trump de declarar Jerusalén la capital de Israel y trasladar allí su embajada ha provocado una escala de tensión difícil de parar. Ayer ya se produjeron los primeros enfrentamientos en Ramala, Belén, Hebrón, Tulkarem, Qalandia y la franja de Gaza y se saldaron con medio centenar de heridos. Aunque lo peor está por llegar en la jornada de hoy, declarada ya como un nuevo ‘viernes de la ira‘.

Salvo sorpresa de última hora, los disturbios palestinos de ayer fueron solo un ensayo de lo que puede llegar hoy. ‘Día de la ira’ y ‘primera jornada de la nueva intifada’, así se ha bautizado ya esta jornada, que coincide con el día sagrado musulmán. Miles de jóvenes de Cisjordania y Gaza participan en las manifestaciones convocadas por las principales organizaciones.

El gran interrogante en este momento es saber si las fuerzas palestinas impedirán o no que los manifestantes alcancen los asentamientos israelíes o los puestos de control militares. Lo más probable es que la policía palestina opte por dar un paso al lado y eso supondrá el estallido de la violencia.
Está por ver cómo avanza la protesta durante el fin de semana. Será determinante observar si el sábado y el domingo la revuelta de Jerusalén va a más y se convierte, como ya ocurrió en el pasado, en un levantamiento de larga duración. Será clave también la actitud del ejército israelí y si se producen víctimas mortales en las calles.

Resumen Medio Oriente

