
Ayer se desarrolló el festival cultural y militante «Alto el Fuego» en el Día internacional de los Derechos Humanos. La casa del Movimiento Pampeano por los Derechos Humanos (MPDH) y del Sindicato de Prensa (SiPren) abrió sus puertas para conmemorar la fecha junto a otros colectivos sociales y culturales, que con sus propuestas artísticas acompañaron una jornada de reflexión sobre las políticas regresivas en materia de derechos humanos del Estado argentino.
Se trata de la segunda edición del festival «Alto el Fuego», organizado por el MPDH. Una propuesta social, cultural, política, en la que se denuncia el incremento de la estigmatización, persecución y represión de las minorías, pero también se celebra con música, teatro, poesía, y otras propuestas, la memoria de las y los compañeros militantes de ayer y de hoy , el encuentro, la unidad y la lucha.
En ese marco, uno de los momentos cargados con más emotividad fue el reconocimiento que se le hizo desde el MPDH y el SiPren, al escritor y periodista, Juan Carlos Pumilla, uno de los iniciadores de estas dos instituciones, y quien aprovechó gran parte de su intervención para dedicarle el reconocimiento también a las y los compañeros que ya no están, pero que también lo acompañaron en la tarea profesional y militante.

La jornada inició después de las 18 hs, cuando el sol bajó un poco. Mientras, el grupo de muralistas políticos dibujaba y pintaba un nuevo mural, y el taller de Actrices y Actores Agrupados realizaba una intervención en el hall de entrada del edificio de Yrigoyen 469.

Las actividades se desarrollaron al aire libre, por lo que la calle se mantuvo cortada al tránsito entre Garibaldi y Rivadavia, y funcionó como el espacio para los espectáculos. Allí actuó el grupo de teatro y poesía de la APE «La Juglaría» y bailaron al compás de la Guardia Vieja, las parejas del taller de Tango de Clarita Mainetti.
En otro pasaje de la actividad se leyó el documento de las organizaciones del campo popular, un repaso con estadísticas y datos concretos de algunos de los hechos más relevantes en materia de derechos humanos que están siendo avasallados por las instituciones del Estado. El escrito estuvo acompañado por otros particulares, como el de la militante por los derechos humanos y víctima de los represores durante la dictadura en nuestra provincia, Raquel Barabaschi.
El broche de la jornada lo pusieron los Kumbia Kuatica, quienes además de realizar el aporte cultural de siempre prestaron los equipos de sonidos para hacer posible la actividad. Por último, desde la vecina Toay, la murga «Los Renegados de Siempre» dio el cierre definitivo al festival.




