
El tercer testigo en declarar este jueves en el juicio de la Subzona 1.4 II fue Antonio Ponce. Trabajaba en la calle con su carrito de pochoclos. Dijo que Reinhart y Gualpa, junto a otros dos policías, lo levantaron en un Falcon y se lo llevaron detenido a la Seccional Primera, tras el golpe de Estado del 24 de marzo del 76. “Yo era un simple pochoclero”, manifestó hoy ante el Tribunal.
Lo metieron preso en la Seccional Primera. Contó que en la cocina del edificio lo agarraron a golpes “Miseria” López y Gualpa. También lo subieron a la planta alta con los ojos vendados, en donde lo dejaron en una camilla con las manos esposadas por atrás, y luego lo torturaron.
Ponce declaró que lo interrogaron y torturaron con pases de corriente en el cuerpo, y que una de esas veces se le corrió la venda y pudo ver a Reinhart, Aguilera, Gualpa, y “Miseria” López, entre sus torturadores.
“Reinhart me pasaba el miembro por la cara, por la boca, y se reía, fue tremendo”, expresó y contó que en un episodio de encierro se tomó su propia orina, porque no le traían agua para tomar, “me hinche todo” contó. Sobre ese episodio, dijo que el médico de la policía Máximo Pérez Oneto lo vio en la celda.
Con el tiempo pudo saber que en el diagnostico que reflejaba en ese parte decía “sin novedad”, según documentación aportada por la Secretaría de Derechos Humanos de la Provincia, en la que también dijo que figuraba el nombre de Mireya Regazzoli.
“Se me cayó un ídolo, porque jamás creí que pudiera estar involucrado”, dijo sobre el Pérez Oneto y añadió “cuando vi ese papel me di cuenta que hizo lo que quiso ahí adentro”.

Ponce fue trasladado a la 13, en donde contó que lo amenazaron con inyectarle “una pichicata de agua”. Allí identificó a Roma, Cisneros, Vedis y “veco” Rodriguez. Lo liberaron el 9 de julio de ese mismo año.
Dijo que «por el miedo que tenía» se fue a vivir un tiempo a San Antonio de Areco, y que una vez allí lo detuvieron varias veces, no entendía porque lo perseguían. Luego regresó a vivir a Santa Rosa.
“Después me pude enterar que la bronca que me tenía Reinhart era porque estaba saliendo con una chica con la que yo había salido. Otra vez me lo encontré en una peña en el Club Belgrano, fue al baño, se lo tuvieron que llevar por que lo agarré a trompadas”, relató Ponce.
“Miseria López pasaba por el carrito y la mujer me decía de todo. Que derecho tenía a hacer lo que hizo, ninguno”, recordó.
“Hasta el día de hoy que no se porque me metieron preso”, expresó la víctima y aclaró que “nunca” estuvo en política.

