
La fuerza integrante del Frente de Izquierda de los Trabajadores resaltó que “la caída de la sesión que trataba de imponer de manera exprés las reformas jubilatoria e impositiva constituyó una derrota del gobierno”
“La brutal represión que duró horas, trató de evitar que se agolparan más y más trabajadores alrededor del Congreso. La represión de la gendarmería y la prefectura, bajo las órdenes de Patricia Bullrich, constituyó un “estado de sitio” sin declarar, aboliendo temporalmente las garantías constitucionales. Tal es así que todavía no se han podido localizar varios de los más de 40 detenidos. El gobierno ha desatado la represión al servicio de hacer pasar el paquetazo del ajuste de la mano de los responsables de los crímenes de Santiago Maldonado y Rafael Nahuel”, indica la declaración pública.
“En el recinto de Diputados, el gobierno no pudo conseguir el quórum, después de un adelantamiento inusitado de todo el tratamiento, justamente para evitar lo esencial de toda la situación política planteada: el giro creciente en la opinión pública popular contra la confiscación a los jubilados y niños, en el marco de tarifazos multiplicados, de una inflación que cerrará el año cercana al 25% y del preanuncio de despidos masivos y ataque a los regímenes jubilatorios de las provincias y de la docencia”, añadieron.
También criticaron a la CGT y resaltaron la decisión de los gremios que mantuvieron la huelga. “El paro de apuro y condicionado de la CGT –primero a que se aprobara la reforma y después a que se dictara por DNU y nunca llegó a concretarse– fue una maniobra de acomodamiento por parte de una burocracia sindical que ha sido cómplice del paquete, acordando especialmente la reforma laboral, que es el gran paso que sigue a este paquetazo. En este cuadro, contrastan los paros generales sostenidos por el Sutna, los Sutebas Multicolores, AGD-UBA y Conadu (H), ATE nacional o la UOM de tierra del fuego”, dice.
“Advertimos a toda la población que se encuentra en desarrollo un nuevo acuerdo entre el gobierno nacional y los gobernadores del PJ para hacer pasar la reforma previsional y el pacto fiscal en diputados como ya lo hicieron en la cámara de senadores. Los gobernadores adecuaron ya sus presupuestos en sintonía con el ajuste nacional”, dijeron.
“El Partido Obrero exige el cese de toda represión, la libertad de los detenidos y la inmediata renuncia de Patricia Bullrich, responsable de un plan de represión para apoyar el plan social económico de guerra contra los trabajadores. Planteamos un aumento de emergencia a los jubilados y la reposición de los aportes patronales rebajados por Menem y Cavallo en 1993 para reponer el 82%. La reapertura de paritarias para compensar la pérdida de inflación”, reclamaron.
Por último le pidieron “a la CGT, la convocatoria a un inmediato paro activo nacional con abandono de tareas y movilización a la Plaza de Mayo con estos objetivos, y el rechazo de plano a la reforma laboral, tan infame como las reforma jubilatoria e impositiva que el pueblo repudió ayer”.

