
Luego de más de 12 horas de debate, una jornada de protesta que fue reprimida con gases lacrímogenos y balas de gomas, el gobierno de Mauricio Macri impuso la ley que recorta las jubilaciones y ampliía la edad hasta los 70 años.
A las 7:13 comenzó la votación que le dio la ley al gobierno de Mauricio Macri. El reloj marcaba las 7:20 cuando obtuvieron 1128 votos a favor, 116 en contra y 2 abstenciones. Luego de la aprobación, pasaron a un cuarto intermedio para hoy a las 17 para tratar el pacto fiscal y la reforma tributraria.
La alianza de centro derecha Cambiemos logró los votos para sancionar la ley de reforma previsional que rebaja la actualización de los haberes de jubilados, pensionados por discapacidad, ex combatientes de Malvinas y los beneficiarios de las asignaciones universales por hijo y embarazo.
Además, se habilitó el aumento de la edad jubilatoria a 70 años para los hombres que de manera voluntaria elijan seguir trabajando. En caso se jubilarse a los 65 años, percibirán solo el 42% del sueldo que cobran en actividad.
Con la presión sobre los gobernadores, que llegaron hasta el Congreso para respaldar el pacto con el Gobierno central, el oficialismo se aseguró el quórum y despejó el camino para imponer en una embestida legislativa la reforma más resistida del paquete económico, que ayer se tradujo en otra multitudinaria manifestación de rechazo frente al Congreso, acompañada por un paro general decretado por la CGT.
La protesta derivó en una nueva represión de las fuerzas de seguridad, que chocaron con grupos de izquierda, dejando un saldo de cientos de detenidos y unos 60 heridos. Por la noche, se multiplicaron los ruidazos de protesta por todo el país, incluyendo frente a la quinta de Olivos, Plaza de Mayo y de nuevo en el Congreso, mientras los diputados seguían con el debate que cerró con 128 votos a favor del ajuste, 116 en contra y dos abstenciones.

El miembro informante de Cambiemos, el presidente de la Comisión de Previsión Social, Eduardo Amadeo, sostuvo que la discusión de la ley llegó al recinto “en medio de una enorme campaña de falsedades, pero a fin de año los jubilados no sólo van a estar mejor, sino que van a tener una fórmula que los va a proteger por décadas”.
En contra de la ley, Mirta Tundis consideró que la iniciativa oficialista es “inviable”. Experta en temas previsionales, la massista afirmó que la modificación de la fórmula “afecta los derechos humanos del sector alcanzado por esta reforma, que en realidad es un ajuste, es un recorte”.
En defensa de su gestión en la ANSeS durante el kirchnerismo, Diego Bossio (Justicialista) enfatizó que la ley actual de movilidad “nunca fue cuestionada”. “Que una ley como la de movilidad esté tan enraizada en toda la sociedad significa que es buena para la gente”, sostuvo.
A continuación, el kirchnerista Axel Kicillof acusó al Gobierno nacional de que “fueron a buscar el voto de los jubilados mintiendo”. Duro contra la ley, el exministro de Economía dijo que la reforma se trata de un “saqueo al bolsillo de los jubilados”.
A su turno, el diputado del bloque Justicialista y extitular de la ANSeS Diego Bossio remarcó que la ley actual de movilidad, que él mismo propició como funcionario, “nunca fue cuestionada”. Lamentó que “no se está discutiendo con la madurez que se tiene que discutir” y advirtió: “Que la ley no es buena, todos lo sabemos”.

Desde Libres del Sur, Victoria Donda alertó que con la baja en la Asignación Universal por Hijo se les afectará a los niños “su derecho alimentario”. Además, resaltó que la ley está “respondiendo” a los “pedidos” del Fondo Monetario Internacional.
Tras varias intervenciones a lo largo del debate, Elisa Carrió volvió a hablar durante la discusión de la reforma previsional señalando que “el problema de la jubilación no es un problema de esta actualización”, sino que el problema viene desde los 90 y es que “no nos íbamos a poder jubilar, producto de la globalización”, a propósito de gente que “no va a tener nunca los 30 años de servicio”. A su juicio, una comisión durante tres años “tiene que debatir qué vamos a hacer no acá, en Brasil y en todos lados, con el tema de las personas que a una determinada edad no van a tener cobertura”.
Tras recordar su proyecto sobre el “ingreso ciudadano a la vejez”, advirtió que “el Estado no puede sostener más al 70% de la población”, y respecto de la fórmula de movilidad aseguró que “la fórmula que hoy estamos votando, como se capitaliza cada tres veces, es la mejor”. “Con la vieja (fórmula) es una tómbola, podés perdés un año y ganás otro; con esta vas a estar siempre por lo menos 3 puntos sobre la inflación anual”, contó, recordando haber pedido al Gobierno una compensación por el empalme.

El debate estuvo signado a su vez por casi cinco horas de cuestiones de privilegio, a lo largo de las cuales varias veces la oposición reclamó la suspensión del debate, atento a los sucesos que se estaban desarrollando fuera del Congreso. Pasada la medianoche, el kirchnerista Guillermo Carmona pidió suspender el debate esta vez por los cacerolazos, y se plegó Graciela Camaño, pidiendo por eso el pase a comisión del proyecto. Como siempre, la votación resultó negativa.
Durante ese tramo del debate, Martín Lousteau (Evolución Radical) cuestionó a la “grieta”, evidenciada en la discusión en torno a la iniciativa, y criticó la “prepotencia de un proyecto de ley que no se discutió, que quiso ser impuesto, que no se debatió como corresponde”.
En ese tramo, uno de los discursos más encendidos fue el de la rionegrina María Emilia Soria (FpV-PJ), quien disparó contra los gobernadores y los llamó “prostitutas” del presidente Mauricio Macri por haber acordado la reforma previsional. Más tarde les pidió “disculpas a las trabajadoras sexuales” por haber hecho esa comparación.
Bien entrada la madrugada, la exgobernadora santiagueña y esposa del actual mandatario de esa provincia que hace pocas semanas votó a favor como senador, anunció su voto contrario a la reforma previsional. Claudia Ledesma Abdala de Zamora se basó para ello en una misiva enviada por la Iglesia santiagueña a los diputados de esa provincia en la cual, parafraseando al papa Francisco, les señalaban que “un pueblo que no respeta a sus abuelos es un pueblo sin memoria y sin futuro”. La diputada advirtió que “estos conceptos son los que guían mi vida y mis acciones, y son para mí el fundamento suficiente para que mi voto sea negativo a esta ley”.
Pasadas las 6 de la mañana, el sanjuanino José Luis Gioja reprochó al Gobierno que después de haber dicho que “no iban a ajustar a los jubilados, empezaron a decir que tenían un proyecto de reforma previsional y que iban a ahorrar 100 mil millones de pesos”. Por eso le preguntó al oficialismo “¿cómo carajo hacen si les van a sacar cien mil millones de pesos del bolsillo a los jubilados, a los niños, a los pensionados, a los combatientes de Malvinas, cómo va a ser mejor la fórmula que van a aplicar si sale esta ley?”. Y concluyó definiendo que “están tomándose la leche del gato… están cazando en el zoológico”.
El último orador individual fue el salteño Andrés Zottos, quien poco antes de las 6.30 fundamentó su voto positivo aclarando que a su juicio no se trata de una reforma previsional, y consideró que “nos merecemos los argentinos tratar el año que viene una verdadera ley que reforme el sistema previsional”.
Asimismo advirtió que “si esta ley no se aprueba cae el Pacto Fiscal que firmaron 23 gobernadores de 24. Necesitamos el financiamiento del Estado nacional; necesitamos pagar sueldos, tenemos responsabilidad de Gobierno”.


