
El gobierno local de Cambiemos recurrió a todo el ardid que tuvo a su mano para echarlos pero no logró su cometido. El martes por la noche cortaron la luz de la plaza y hasta desmontaron algunas columnas.
Para darse cuenta hay que mirar con atención. Parte de los postes que sostienen los faroles de la glorieta, están en pie y eso confunde. Pero una observación atenta registra la anomalía: le falta la mitad a cada una de ellas.
Y eso no es todo. Les sacaron todos los cables del interior de la estructura que quedó en pie para que los artesanos independientes no saquen corriente de allí para iluminar sus puestos.
El intendente está dispuesto a dar la batalla hasta último momento. Ayer obligó a varios de sus funcionarios a que prueben suerte y hagan de patovicas para decomisar la mercadería. Esperaron en el monumento a San Martín por una ayuda policial que nunca llegó. Se retiraron desahuciados por no alcanzar el objetivo.
La contienda sigue. Según uno de los integrantes del gabinete del intendente local, se iban a presentar en fiscalía federal aduciendo que no cumplen con la normativa de la AFIP y lograr así la posibilidad de recurrir a las fuerzas de seguridad nacional que están al mando de Mauricio Macri.
El conflicto se lo tomaron a pecho y gastan recursos humanos, fuerzas e ideas en lograr su cometido. No se les ve el mismo ímpetu para resolver los problemas acuciantes de una ciudad en emergencia sanitaria. En cambio, consideran prioritario echar a los artesanos independientes.

