
La referente mapuche y coordinadora de la Marcha de la Mujeres Originarias por el Buen Vivir contó que efectivos policiales subieron al micro en el que iba su hermana con una lista y se pudieron a interrogar a pasajeros previamente “marcados”.
Moira Millán denunció:
Hace unas horas en la noche del miércoles 17 de febrero, pasadas las 21hs, me encontraba dando una entrevista por Telesur respecto a la visita del Papa a la wallj mapu, cuando mis hijos me avisan que mi hermana menor Evis Millan, había sido detenida en la portada de ingreso a la ciudad de Esquel X efectivos de seguridad, que hasta ese momento no sabíamos si eran policías o gendarmes.
La noticia me tomó por sorpresa y debí interrumpir la entrevista anunciando que tenía que irme enseguida para conocer que estaba sucediendo. Me sentía indignada y preocupada. La llegada de mi lamngen junto con su esposo y sus dos hijos, es un motivo de alegría y celebración como familia porque regresan al territorio.
Mi hermana ha tenido una intensa actividad muy comprometida en la denuncia de los atropellos e injusticias a nuestro pueblo como así también en la defensa de nuestros derechos. Estábamos esperándolos con un asado, que también debió ser interrumpido.
Afortunadamente no llegó a ser detenida, si la bajaron del Bus, junto a tres pasajeros, fue requisado su equipaje, interrogado su marido, pero hay un detalle que nos resulta extremadamente preocupante, los policías subieron al interior del ómnibus con una lista de nombres, y de allí extrajeron los nombres de las personas a las que debían bajar, como en tiempos de la dictadura los señalados en listas negras, debemos cuidarnos de los abusos de los uniformados.
Otro detalle importante del operativo junto con mi hermana bajaron a una pareja de CATALANES, interrogándolos supieron que de aquí continuarían a Chile, Ngulumapu, entonces les advirtieron que allí está peligroso.
Parece ser que lo peligroso seria el encuentro entre mapuches y catalanes. Y así irán sumando a la lista de perseguidos ciudadanos de todas las nacionalidades que reclamen por su libre determinación. Hoy experimente la angustia que provoca la infamia de un poder racista que no tiene límites y que no sabemos a dónde irá a parar. Mi hermana a pesar del maltrato y la humillación, llegó bien, sana y salva. Pero entendemos que esto fue una advertencia, otro miembro más de mi familia en la lista de perseguidos, ¿cuál será el próximo?

