
Víctor Riera – Director de Tránsito
En los últimos días se vio que varias personas hacen cola de manera permanente en un consultorio médico de la calle Chile esquina Mecca ¿Qué tiene de raro?
En ese lugar funciona un establecimiento en el que atiende un profesional de la salud. La legitima e hidalga profesión, se sabe, es bien remunerada. Pero en este caso, lejos de cuestionar esa fortuna del sector, vale preguntarse si era preciso que el estado municipal fuera partícipe necesario para que un privado se haga “la Santa Rosa”.
Es que allí, a tan solo 200 metros de la dirección de Tránsito se obtiene el apto sanitario para conseguir el carnet de conducir. Y hay que pagar por ello: 100 pesos para una moto, 200 pesos para un auto, y de 300 a 500 pesos para una licencia profesional.
Personas, indignadas con la decisión del gobierno de Cambiemos, contaron que les da turno a por lo menos 120 personas diarias. Otro se animó a decir que llegan a 150 turnos.
Lo cierto es que la comuna local privatizó de manera encubierta el examen médico y habilitó un negocio fenomenal, mientras dure. Los más de 20 mil pesos diarios que hace el profesional, bien ganados porque nadie pone en cuestión su trabajo, solo son posibles por el retiro del estado de servicios que antes prestaba de manera gratuita. Lo cierto es que 1, 50 o 100 turnos diarios, antes se atendían en la comuna local y estaba cubierto por el costo de la Licencia de Conducir.
La explicación oficial fue que los profesionales de la salud renunciaron por cuestiones personales y para cumplir con la cantidad de turnos diarios, tuvieron que habilitar un servicio privado para la realización del examen médico.
JJB

FOTO: Mauro Monteiro

