
Vanesa González se esperanzó de que la jueza Adriana Cuarzo revea la situación y pueda recuperar su tierra. Aunque por el momento volvió a descansar a su casa con su hijo, ambos están afectados de su salud, el reclamo continuará en las puertas del municipio, ya que el intendente de Toay, Ariel Rojas, aún debe presentar las pruebas para que la magistrada tome una decisión.
La Municipalidad de Toay le remató su tierra en un proceso denunciado irregular, y reclama que se lo devuelvan. El martes consiguió que la justicia haga lugar al planteo de nulidad del proceso y logró que se congele el expediente para cualquier trámite.
«La decisión de la jueza Adriana Cuarzo, con suerte, será para fines de la semana que viene. Por eso voy a volver al municipio a reclamar a Rojas para que su abogada apure la respuesta que van a dar», dijo González a Plan B.
– ¿Crees que Rojas no va a presentar pruebas en contra para quedárselo igual?
– Las pruebas, y de lo que me he hecho responsable, es que debo 37 mil pesos de impuestos, y está todo en el expediente. Ha aparecido gente que debe el doble y el triple de lo que debo. Y no es casualidad, porque mi terreno adquirió mucho valor desde que lo compre.
«A Rojas no le conviene rematarle la tierra a la gente. De hecho dijo que yo era una «pobre señora», es una mirada machista. Que deba impuestos es una cosa, pero yo no soy una pobre señora por que tengo muchos hijos ni nada, soy un laburante, mujer, y yo no le pido que me perdonen los impuestos, ahora que me encontraron que me permitan pagar los impuestos y conservar lo que es mío», expresó.
Mientras el expediente permanece congelado, la otra parte no puede avanzar en los trámites de Catastro y la realización del a escritura, entre otros. Además, la justicia determinó que el dinero de la compra de la tierra sea depositado en un plazo fijo. «Es importante porque todos estos días en que la justicia tarda en contestarme a mi, sirven para que los compradores siga con su reclamo», indico la damnificada.
«Yo quiero pensar que lo hicieron de buena fe, luego tendrán que presentarse para reclamar algún costo que ellos crean que la Municipalidad les deba. La compra fue en una subasta pública evidentemente con irregularidades, es un garrón. Si se vinieron manejando así, le intendente tiene un problemón», dijo González.
La estafada planteó a la jueza que revise esas irregularidades que terminaron en el remate de su terreno. «Las cosas puntuales que se omiten hacen que ellos digan que no me encuentran y que en poco tiempo se hagan de ese bien que me pertenece por una deuda inferior al 5% del valor terreno en plaza, eso no existe, me podrían haber embargado el sueldo, y no lo hicieron».
González se reunió con el intendente de Toay, Ariel Rojas, quien se comprometió a revisar dichas irregularidades. «El me dijo que tenía toda la voluntad para averiguar que había sucedido. Nosotros le pedimos que le pida a ese estudio de abogados se haga cargo de las irregularidades».
«Rojas tiene que tomar una actitud política conmigo, me tienen que devolver la tierra. No le queda otra», dijo la damnificada y se manifestó esperanzada de que la jueza Cuarzo «revea con otra mirada el expediente y que se de cuenta que me perjudicaron, ella también es mujer, madre de hijos, puede tener una mirada muy diferente, nosotros vamos por eso».
«Él no es Macri, a no ser que se quiera parecer. Y si es así que le diga a la comunidad de Toay cual es su pensamiento real sobre la tierra. Se dice peronista que va tras la justicia social, es más, quiere ser gobernador. Imaginate, si se queda con lo de la gente que sería», opinó.
La propietaria de la tierra rematada dijo que «Rojas me mandó a resolver todo con la justicia, y yo le dije que esa es una parte pero que la otra el no la puede desconocer».

«Yo me tomé un descanso del reclamo en el municipio por la gente, desde el viernes Rojas trabaja a puertas cerradas con la policía adentro, los vecinos tampoco tienen ganas de estar atrincherados. No me fui, tanto mi hijo como yo estamos enfermos, y tengo que trabajar, gano el 5% de lo que gana Rojas, sino trabajo no como, pero no me voy a ir de ahí», contó Vaneza González.
Es evidente que una situación así genera consecuencias. La noticia que calló como un balde de agua fría afectó a la familia. «Primero me dio mucha vergüenza, con mis hijos, no poder defender lo único que teníamos. Sabía que debía pero no lo que dice Rojas que es mentira. Yo me enteré el 5 de enero esto y hasta que no pudimos ver el expediente por la feria judicial, después de laburar todo el año no tuve existieron vacaciones, no pude dormir, mis hijos amargados, pasamos un verano de mierda, hasta el 12 de febrero que pudimos ver el expediente», expresó.
«Mi hijo más chico y yo estamos enfermos, me preocupa, nos duele la garganta, no podemos salir, estamos cansados, sentimos tristeza y enojo. Mis hijas estudian en Bahía y se tienen que ir y me dicen que le da cosa irse para no dejarme sola, le falta re poco y tiene que rendir, nos afectó a todos», manifestó.
Sobre la hipótesis de compra de su tierra, dijo que no es el único caso «todas las mañanas que estuve en Toay es impresionante la gente que cayó con situaciones irregulares, que han sido estafadas, hay algunas cuestiones muy extrañas, y si esto sirve para que gente se acerque y resuelva es buenísimo, hay gente que heredó una quinta de su abuelo y no la dejan lotear, y el Municipio le ofrece comprar la tierra para lotear y venderla, hay muchas situaciones así, la Municipalidad vende la tierra, la gente común no se entera de las subastas públicas, si que venden las tierras de Toay a precios incomprables si lo sabemos todos, porque la información sale del municipio».

