
El diputado provincial, Martín Berhongaray, presentó un proyecto de ley que propone instalar Reguladores y Reductores de Velocidad en los tramos de travesías urbanas de la provincia que no dispongan de ellos.
El proyecto del legislador radical busca generar condiciones de mayor seguridad en la circulación y evitar la producción de accidentes.
Pide que se apruebe “la instalación de Reguladores y Reductores de Velocidad, conocidos como Controlador Electrónico con Sistema Tutor, Radar tipo láser, Controlador de velocidad pasivo tipo tótem, Resalto y Meseta, entre otras denominaciones”.
Destaca que “Las prescripciones contenidas en la presente Ley podrán extenderse a las vías de circulación vehicular de Dominio Nacional desplegadas dentro de los límites del territorio de la provincia en aquellos tramos que posean travesías urbanas. A tal fin se procederá a celebrar un acuerdo entre la Autoridad de Aplicación y el organismo nacional competente”.
Además define que “travesía urbana” se conoce a la ruta que atraviesa un núcleo poblacional. Estos recorridos se ubican generalmente en poblaciones pequeñas y medianas, ya que en urbes de mayor tamaño suelen implementarse los llamados by pass (variante en el tramo) o rotondas de circunvalación.
Sostiene que las travesías urbanas: “tienen asociado como principal inconveniente el hecho de que afectan la seguridad tanto de automovilistas como de peatones, toda vez que la velocidad propia de una ruta resulta incompatible con las necesidades urbanas donde coexisten vehículos que se desplazan a un ritmo más moderado que los rodados que se encuentran de paso”, dijo.
“Por todo ello, en dichos tramos los conflictos suelen agravarse. En efecto, tales resultan las conclusiones de un conjunto de estadísticas exhibidas a partir del estudio de las Bases de Datos de Accidentes de Vialidad Nacional que reveló que para la Red no Concesionada, el 20 % de los accidentes ocurre en el 3% de la red que se corresponde precisamente con los sectores en los cuales las rutas atraviesan sectores urbanos”.
Continuó expresando que “No debemos perder de vista que en las ‘travesías urbanas’ convive el tránsito típicamente urbano, conformado por peatones, ciclistas, motociclistas, sumado a los vehículos de tracción a sangre y el tránsito motorizado local; y por otro lado los vehículos de paso, muchos de gran porte, que buscan ganar distancia en el menor tiempo posible”.
Precisó que “A fin de alcanzar un punto de equilibrio que mejore las condiciones de seguridad, en el año 2001 la Dirección Nacional de Vialidad lanzó un Plan de Obras Menores de Seguridad Vial orientado a las travesías urbanas, persiguiendo un objetivo muy acotado pero a la vez concreto: la disminución de la velocidad de los vehículos que atraviesan dichos sectores”.
“La implementación de las soluciones que garanticen la movilidad de los peatones y el tránsito seguro de los demás vehículos en las travesías urbanas se relacionan con la intervención en la ruta dotándola de diseños de calzadas que favorezcan una velocidad moderada”.
Finalizó manifestando que “los elementos ‘Reductores de Velocidad’ consisten en dispositivos colocados sobre la superficie de rodadura, con la finalidad de mantener velocidades de circulación reducidas a lo largo de ciertos tramos de vía”.

