

En último lugar declaró el testigo Jorge Licovsky, detenido el 6 de enero de 1978 a las 6 de la mañana en el marco de una causa armada por estafa.
Estuvo preso en la Seccional Primera, luego en la Unidad 4, donde tenía salida el viernes y volvía a entrar el lunes, y la Unidad 13. “Ellos sabían que yo no había hecho nada”, contó. En total permaneció 11 meses detenido ilegalmente.
“A mi me detuvieron Athos Reta y Gualpas. Revolvieron toda mi casa, hicieron todo el operativo con armas largas adelante de mis hijos, había militares que acompañaban, todo sin ninguna orden”, declaró hoy ante los jueces.
Fue llevado a la Seccional Primera. Una vez allí, lo encapucharon y esposaron para subirlo a la planta alta y hacerle el interrogatorio. “Los que me hicieron el interrogatorio fueron Cenizo y Fiorruci”, dijo. Al primero lo reconoció porque lo mencionaron mientras le hacían el interrogatorio y el segundo le conocía la voz.
“Me preguntaban cosas que no conocía. Me metieron preso por una estafa. Yo nunca le había prestado dinero a nadie. El señor Hernandorena había hecho de prestamista con un dinero que le había pedido al Banco de La Pampa. Tenía cheques devueltos y por eso fui preso”, contó el testigo y dijo que algunas de las personas involucradas, como Sutil, que era secretario de Amarante en el ejército y otro Germiniani, quien era amigo de Greppi.
“Amarante y Greppi se llevaron aberturas que eran mías. Que quedaron en la caballeriza del Ejército de Toay. Se las pidieron a mi mujer y se las llevaron”, contó. “Mi mujer daba hasta lo que no tenía para poder ir a verme”, añadió.
“Psicológicamente me destruyeron y a mi familia también. Amarante era vecino mío. Me conocía y sabía como trabajaba. Hasta el día de hoy, a mi me van a ver sirviendo desayunos en el Hotel Calden. No soy prestamista, soy comerciante”, relató.
“Hubo justicia que no se brindó. Para nosotros no existió. Hoy debería estar declarando el juez federal. Nosotros pedimos el habeas corpus y nos lo denegaron, estábamos detenidos pero no asentados”, expresó la víctima.
«Han pasado muchos años, pero ha hecho mucho daño psicologicamente, y hay muchos que no pudieron declarar y ya no están más», finalizó su declaración.
El ex policía Cenizo pidió declarar luego de Licovsky, quien lo mencionó en el lugar de su interrogatorio.
“Yo no intervine. En el 78 fui destinado a la Escuela de Policía. De ahí a Hidronor hasta el 79. Es decir entre esos años no estuve en la regional y no intervine en el interrogatorio”, declaró.

