
La administración de los recursos naturales no preocupa solo a La Pampa. Ayer, la Legislatura de Neuquén rechazó un pedido de Buenos Aires para trasvasar agua del río Negro al Colorado. De este modo, se le baja la compuerta a la solicitud de la provincia de Buenos Aires de utilizar los recursos para riego.
La comisión de Ambiente y Recursos Naturales de la Legislatura de Neuquén emitió el miércoles 4 de abril un despacho unánime al proyecto de ley que elimina la participación de la provincia en el Convenio Interestadual de distribución de caudales del río Colorado, referido al trasvasamiento de volúmenes hídricos de aguas de las cuencas del Limay, Neuquén y Negro al Colorado.
El proyecto será tratado la semana que viene. Además se impulsará otro que prohiba de ahora en más el trasvase de ríos, una protección que sí contempla la legislación de Río Negro.
En igual sentido, aprobó un proyecto en rechazo al pedido de la Autoridad del Agua y la Subsecretaria de Agricultura de la provincia de Buenos Aires ante la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas (AIC) de trasvasar 201 m3 por segundo de agua del río Negro para consumo y riego de 600 hectáreas en los partidos bonaerenses de Patagones y Villarino.
Así lo resolvió el cuerpo que preside el diputado Claudio Domínguez (MPN) luego de escuchar al representante del organismo por la provincia de Neuquén, Elías Sapag, quien se pronunció en contra del requerimiento de la provincia de Buenos Aires y a favor de una norma legal que proteja el aprovechamiento del recurso hídrico local.
Al hablar, Sapag cuestionó la falta de un proyecto de disponibilidad por parte de la provincia de Buenos Aires que demuestre el destino, la factibilidad y la financiación para trasvasar los 201 m3 por segundo de agua hacia el rio Colorado que requirieron ante la AIC. “Buenos Aires tiene el 0.4% de la superficie del río y se quiere quedar con el 25% del caudal de la cuenca”, dijo Sapag, quien explicó que el pedido se sustenta en una interpretación errada del estatuto de la AIC en relación al aprovechamiento y distribución del recurso hídrico, en tanto pretenden “hacer una distribución inmobiliaria del agua”, mediante distribución por ‘cupos’, lo que constituye un “concepto arcaico” del recurso.
Sapag dijo que los fundamentos por los cuales la provincia debe rechazar la propuesta “son políticos, técnicos y legales” en tanto el pedido de la provincia bonaerense “carece de razonamiento” y es un “atropello” para Neuquén. En tal sentido, mencionó que la ley N° 1.906 de la vecina provincia de Río Negro prohíbe el trasvasamiento solicitado en tanto desestima el Convenio Interestadual de distribución de caudales del río Colorado firmado por representantes de facto de Neuquén, La Pampa, Mendoza, Buenos Aires y Río Negro en el año 1976. Similar texto es el que finalmente despachó la comisión a instancias de un proyecto del bloque Frente Neuquino.
Además, se refirió a las permanentes épocas de sequias –producto del cambio climático mundial–, que también condicionan un posible trasvasamiento del recurso hídrico porque “no podemos sacarle grandes cantidades de agua a las cuencas” regionales, a las que actualmente sólo llega agua de los glaciares.
Sapag dijo que, ante la falta de un anteproyecto que demuestre la sustentabilidad del pedido, “por ahora son sólo ideas”, pero descartó que la provincia de Buenos Aires tenga “derecho a llevarse el 20% del caudal del río”.

