
La senadora Norma Durango valoró la firma del decreto 773/18 por parte del Gobernador Carlos Verna, por el que el primer mandatario aprobó la reglamentación de la Ley 3043, “Declarando de interés provincial la producción y comercialización porcina”.
La legisladora nacional respaldó al gobernador en el decreto 773/18, y especialmente se refirió al artículo tercero, recordando que “en agosto del año pasado, cuando se conoció la determinación del gobierno nacional de habilitar la importación, advertíamos en el Senado sobre los riesgos sanitarios y económicos de esta decisión”.
Recordó que habían solicitado de manera urgente por medio de una iniciativa parlamentaria, citar a un plenario conjunto de comisiones al Ministro de Agroindustria, Ricardo Buryaile, para que brinde un informe pormenorizado sobre las razones que llevaron a autorizar la importación de carne porcina desde los Estados Unidos pese a haber notificado este país a la Organización Internacional de Epizootias (OIE) la presencia en su territorio del virus del Síndrome Reproductor y Respiratorio Porcino (PRRS), de alta peligrosidad por afectar negativamente la productividad del rodeo y su muy difícil erradicación.
Durango que “de igual modo pedimos saber las razones por las que, contrariamente, se cerró sanitariamente la frontera a la carne porcina procedente de Uruguay debido a una notificación a la OIE de presencia del mencionado virus exótico PRRS a la fecha no llegamos a obtener respuestas a estos requerimientos, tampoco a cuáles fueron los resultados de las evaluaciones que se hubieran realizado sobre el riesgo sanitario con impacto económico para este mal y que permitieran fundamentar debidamente la barrera sanitaria que se implemente, con el objeto de salvaguardar la defensa en el plano multilateral de aquellas economías regionales que hoy se apoyan en la competitividad de la industria porcina argentina y; la estrategia negociadora en lo que respecta a la proyección internacional de la industria porcina nacional”.
La senadora Durango expresó que “ahora y antes asistimos a manifestaciones públicas relativas a la importación de carne porcina desde un país con problemas sanitarios como lo es Estados Unidos de América, sorprendentemente y procurando justificar esta apertura irrestricta con la urgencia de negociar asimétricamente un trueque que fuerce la introducción en ese mercado indebidamente clausurado para otros productos como ser limones (cerrado desde hace quince años) o bien carne bovina refrigerada (cerrado desde hace veinte años) y biodiesel”.

