
Macri había anticipado esa intención en diciembre. La fragmentación regional es funcional a los intereses de Trump.
Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Paraguay y Perú anunciaron que suspenderán por tiempo indefinido su participación en el bloque regional Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR).
En una carta enviada al canciller de Bolivia, que ocupa la presidencia pro tempore del bloque, los ministros de Relaciones Exteriores de los seis países dijeron que dejarían de participar en las actividades de la UNASUR a partir del miércoles de esta semana.
De acuerdo con el comunicado, fechado el jueves, los países que se retiran argumentan en la carta enviada al canciller Fernando Huanacuni «problemas de funcionamiento del bloque». La carta “responde, primero a la urgente necesidad de resolver la situación de acefalía de la organización”, señalan.

Huanacuni afirmó el viernes en Quito que el organismo regional “es una realidad” y “no va a desaparecer”, debido a la cercanía geográfica y a la necesidad de sus Estados miembros de fomentar sostenidos mecanismos de diálogos de alto nivel.
Al referirse a los mecanismos internos, el jefe diplomático dijo que “nunca han fracasado” y que se han mantenido las reuniones multilaterales.
En 2017, precisó, se realizaron “más de 100” encuentros durante la presidencia pro témpore de Argentina (desde abril-2017), donde sus Consejos permanentes han estado trabajando en diferentes lineamientos políticos, que se necesitan “dinamizar”, añadió.
Además, adelantó que los principales lineamientos que impulsará Bolivia incluirá un plan de acción entre abril de 2018 y 2019, la generación de una cultura de paz, crear una visión compartida suramericana y la obligación de diálogos entre los países miembros.
“Hay una responsabilidad histórica, más allá de las composturas ideológicas, que es un derecho soberano de cada Estado. La capacidad de resolver esa diferencia ideológica-política es una responsabilidad histórica que amerita los Gobiernos. Esa convivencia genera responsabilidades, derechos y obligaciones que el mecanismo de Unasur lo está promoviendo en sus diferentes áreas”, indicó Huanacuni.
En ese marco, anunció una reunión extraordinaria de Ministros de Relaciones Exteriores de los Estados miembros el próximo mes de mayo, previo a un encuentro de máximo nivel presidencial.

Por su parte, el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, pidió a los “lideres de derecha” de esas naciones que reconsideren su postura. Así lo hizo al momento de embarcar rumbo a Cuba para reunirse con el nuevo mandatario, Miguel Díaz-Canel.
«Unasur ha tenido problemas últimamente. Yo aspiro a que los líderes de la derecha que gobiernan América del Sur tengan un poquitico de conciencia sudamericana», expresó Maduro ante la decisión de Argentina, Chile, Brasil, Perú, Colombia y Paraguay de «no participar en las distintas instancias» del bloque sudamericano mientras no haya un «funcionamiento adecuado».
«Estoy seguro, total y absolutamente, de que bajo la presidencia de Evo, Unasur va a tomar el ritmo que necesita para la integración y el desarrollo de América Latina», añadió sobre el liderazgo de Bolivia al frente de Unasur en este momento, al tiempo que especuló sobre una “presión” del gobierno norteamericano. “Unasur merece ser defendida”, remarcó.
El bloque nació en 2004 con la idea de fortalecer la integración regional. Tras las salidas masivas de las últimas horas, Unasur cuenta con Bolivia, Ecuador, Venezuela, Surinam, Uruguay y Guyana como miembros activos.

