
Cuatro personas fueron despedidas en el marco del ajuste impulsado por el macrismo. Tres son mujeres que trabajaban en Puelén, Eduardo Castex y Santa Rosa. El restante, es un ingeniero agrónomo de Santa Isabel.
El trabajador y las trabajadoras pampeanas despedidas en Agricultura Familiar realizaron esta mañana una conferencia en la sede del organismo nacional.

Acompañados por representantes de la Corriente Clasista y Combativa, de los docentes universitarios y de la Línea Verde y Roja de ATE, entre otros dirigentes, la y los despedidos detallaron los despidos, que se enmarcan en una política de ajuste nacional que echó a 303 trabajadores y trabajadoras del ministerio de Agroindustria.
“Han despedido a trabajadores entre 4 a 20 años de antigüedad y con un compromiso destacado”, señaló el delegado de ATE Luciano González.

Gustavo, uno de los trabajadores despedidos criticó la medida y agregó: “somos testigos de la política d estado del gobierno nacional y somos testigos de cómo opera en La Pampa. Nosotros teníamos notificación que desde el viernes se habían enviado cartas documentos y despidos a compañeros. Ayer hicimos una asamblea en estado de movilización y en la mañana, nos confirmaron que iba a haber despidos en la delegación, pero no nos querían decir ni cuántos ni quiénes”, agregó al periodista de LU 33, Emisora Pampeana, Gastón Borasio.
“Entonces en asamblea, decidimos hacer una permanencia en la oficina, en defensa de nuestros puestos de trabajo y hasta tanto no nos dieran la lista de los despedidos no nos íbamos a ir. A las cuatro de la tarde, la coordinadora, nos confirmó que eran cuatro, entre los cuáles están una técnica de Puelén, una técnica de Eduardo Castex, la señorita que está al lado mío, que trabaja en Agricultura Central y yo, que soy de Santa Isabel”, explicó.
Y agregó: “este es el respeto que tienen este gobierno por los trabajadores: nada formal, todo hablado solamente, si no exigimos, no dicen quiénes somos, ni cuándo nos echan”, añadió.
“En mi caso particular, yo tengo diez años de experiencia, soy Ingeniero Agrónomo y me considero un Técnico muy especializado, en estos diez años que me llevó conocer a esta gente en mi trabajo, pero a esta gente no le importa nada”, criticó.
“No le importamos nosotros, no le importa la gente que trabaja en el oeste, que está con este clima afuera. Ellos están adentro y la pasan bien. No les importa que tengamos familia, ni obligaciones, ni expectativas o que hayamos hecho todo un programa para seguir adelante y trabajar con la gente que queremos trabajar”, señaló Gustavo.

Por otra parte, Melina, otra de las técnicas despedidas, detalló su situación: “yo hace tres años que estoy. Estuvo un año como monotributista y dos en la Ley Marco. Yo trabajo acá en las oficinas y me hice cargo en este tiempo de los registros de Agricultura Familiar, actualizando y cargando la base de datos de los trabajos que se hacen afuera”, dijo emocionada.
“En mi caso no es solo perder el trabajo. Yo soy paciente oncológico, hace seis años y lo que más me duele, no es la fuente de trabajo, sino perder la obra social. Alguno que haya pasado por lo que yo paso o tenga un familiar, sabe de lo que estoy hablando”, añadió.
“Para mí en este momento, lo más importante es perder la obra social y ellos no contemplan la parte humana. Más allá de las banderas políticas de cada uno, yo ingresé en el gobierno anterior y laburé, pero no se contempla nada, ni el trabajo, ni la parte humana, ni las condiciones particulares”, criticó.


