
Se conocieron cuatro despidos más en La Pampa, esta vez para trabajadores y trabajadoras del SENASA, que se suman a los otros cuatro de Agricultura Familiar. Lanzaron un paro por 48 horas y piden la reincorporación de las y los despedidos.
Trabajadores y trabajadoras del SENASA protestaron esta mañana ante los nuevos cuatro despidos ocurridos en la provincia y exigieron la reincorporación de las y los trabajadores.
El delegado de ATE, Luciano González adelantó que realizaron una asamblea con trabajadores de la regional de San Luis y La Pampa, en conjunto con Agricultura Familiar. “Tomamos un conjunto de resoluciones a raíz de cuatro compañeros de trabajo de SENASA, que se suman a cuatro más en Agricultura Familiar”, recordó.

“Hemos ratificado un paro de 48 horas en la oficina local, la regional y los frigoríficos y la otra medida es requerir la urgente reincorporación de los compañeros de hasta 11 años de antigüedad”, dijo.
González denunció la arbitrariedad en los despidos. “Además, le exigimos a los jefes regionales que apoyen a los trabajadores y defiendan los puestos de trabajo, que tomen las decisiones que tengan que tomar y defiendan las fuentes laborales”, agregó.

“Estos despidos forman parte de 213 que se dieron en el SENASA. Ayer los compañeros en Casa Central estaban esperando a cuenta gotas los listados de despidos, que se toman con una hoja de Excel”, criticó.
Una de las despedidas, Ana Lis Amigo señaló: “estamos todos juntos y sentimos el apoyo de los compañeros. Es un luto el que sentimos. Estamos muertos en vida, nos estamos quedando sin trabajo”, dijo conmocionada.

“Yo hace seis años que trabajo y estoy en la parte contable. Estudié Tecnicatura en Administración de Empresas, soy Técnica y sé lo que estoy haciendo en mi trabajo. Siempre vine a horario, he venido a trabajar sábado, sin tener la obligación de hacerlo, para hacer, por ejemplo, otro tipo de trabajos como declaraciones juradas que no estaba en mi repertorio pero lo hacía con gusto porque me gusta la administración”, explicó a Plan B. “Y ahora estoy acá. Siempre poniéndome la camiseta. Cuando las papas ardieron, me buscaron y yo estuve, y ahora, me hacen esto”, agregó.
—¿Estabas contratada?
—Sí. Estuve como monotributista tres años y ahora me pusieron en un artículo nueve. Me llenaron de mails para que saque un crédito en Nación y ahora me quedo sin trabajo, ¿Cómo voy a pagar? Siempre pagué mis impuestos y soy una persona de ley.

—¿Cómo te enteraste del despido?
—Me enteré por una foto. Me mandan una foto con un listado y en ese listado está mi nombre. Estoy acá, esperando que me llegue la carta documento. En teoría es por una prueba de idoneidad que nos hicieron, pero que yo nunca vi. A mí nunca me tomaron un examen para ver si estoy apta para mi puesto o no. Esto es una vergüenza. Yo vengo y laburo. Estoy todos los días trabajando.

—¿Por qué pensás que te echaron?
—Porque tienen que echar gente y echan. Ponen en una bolsa papelitos con nombre y así. Agarran uno. Es una ruleta rusa. Yo por lo menos soy joven y puedo trabajar en otro lado, ¿pero el resto de los compañeros? Acá en Santa Rosa, La Pampa no hay trabajo. Yo gano $14.500 y estaba enviando curriculums para trabajar de tarde. ¿Y ahora qué hago?. ¿Quién me va a tomar si están echando a todos en Santa Rosa? Si me echan, hagan una fábrica o algo, no hay nada para laburar. Ésa es la desesperación.
Otra de las despedidas, Juana Rodríguez, dijo que hacía doce que estaba en el SENASA: “Hace tres años que rendí para planta y el expediente se movió en marzo. Me entero por un listado que me sacan. Y acá estoy. Hay una insensibilidad terrible”, dijo.

Rodríguez agregó: “como me tocó a mí, le toca a cualquier compañero. Me duele, porque vos cumplís con el trabajo desde hace doce años. Soy administrativa, contratada como artículo nueve. Rendí hace tres años para planta permanente, con 98 puntos y ya tendría que estar en planta. Se trabó el concurso. Tengo 58 años, ¿qué hago ahora con los años que me faltan, quién me va a dar trabajo? Es mi única fuente de ingreso.
—¿Pudo hablar con alguna autoridad para que le den una explicación?
—El director regional está como nosotros. Tenemos su apoyo, pero no le atienden el teléfono desde Nación. Yo me siento apoyada por el doctor Luis Carné y los compañeros de al lado, que están como nosotros.
Por último, otro de los despedidos, Patricio Álvarez, trabajaba en el SENASA desde hace seis años. “Nos enteramos todos iguales de la noticia. Incluso un compañero se enteró antes que el jefe y nos avisó, con la famosa listita, una planillita en un Excel, donde están los nombres nuestros, sin explicación, ni nada. Y acá, nadie te dice nada, nadie sabe nada, ni atienden los teléfonos”, dijo. “Es una locura lo que hicieron y esto sigue. No midieron nada. No se puede estar así en un laburo”, cerró.


