
El juez de Control, Daniel Ralli, detuvo a los tres policías de Anguil sospechados de agredir a un preso. La madre del joven que difundió el video del ataque en redes sociales, denunció que a su hijo lo trasladaron a Senillosa donde estaría: “en peligro de muerte”.
La semana pasada comenzó a viralizarse un video que compromete a los uniformados de la comisaría de Anguil, donde un policía dispara a un preso con una Itaka, a menos de tres metros. Mientras que otros dos policías entran a la prisión con escudo y tonfas, para golpear al detenido. Le reclamaban que entregara un “fierro”.
Por las imágenes, el juez de Control, Daniel Ralli, detuvo a los tres policías.
El preso golpeado es Carlos Nahuel “Gula” Díaz Pintos, de 23 años y tiene una condena de seis años de prisión de agosto de 2015.
La madre del detenido, Carina Pintos, dialogo con Plan B y aseveró que a su hijo lo trasladaron a Senillosa: “lo llevaron engañado diciendo que lo llevaban a General Pico, yo me entero recién el sábado por la mañana”,
Denunció que en Senillosa fue “recibido a golpes por el servicio penitenciario y está alojado en un pabellón de porteños donde mi hijo corre peligro de vida, cuando él tiene puntaje 10,5 para estar en un pabellón de buena conducta”.
Al preguntarle cómo está el joven, respondió: “está muy golpeado y en peligro de muerte, porque se encuentra en un pabellón donde hay 25 presos que son de Buenos Aires”.
La madre afirmó que “está pidiendo que lo saquen de ese pabellón, está encerrado todo el día y solo lo sacan 10 minutos por día para que se comunique conmigo”.
Finalizó expresando que “en cualquier momento pueden reventar su puerta y lastimarlo, ya le ha pasado en la Unidad 4 solo que acá eran tres internos, pero igual recibió 14 puñaladas, ahora son 25 personas”.

