
La diputada provincial, Alicia Mayoral, realizó un comunicado por el natalicio de la ex primera dama, María Eva Duarte de Perón. Destacó “la valentía de sus actos y la pasión de sus convicciones” y afirmó que si estuviese con vida apoyaría el reclamo pampeano por el río Atuel.
La vicepresidenta 1° de la Cámara de Diputados de La Pampa, mediante un comunicado de prensa se refirió al natalicio de: “la ex primera dama, Presidenta del Partido Peronista Femenino, Abanderada de los Humildes y Jefa Espiritual del Movimiento Nacional Justicialista, María Eva Duarte de Perón”.
Resaltó que “Los argentinos tuvimos la suerte de tener a una mujer como Evita entre nosotros, quien junto a Perón, constituyó la pareja política más importante de la historia nacional. La breve contundencia de su paso por la vida pública del país, cambio para siempre la forma de hacer política: el amor, conjugado con la justicia social llegaron para quedarse”.
Precisó que “su enorme inteligencia natural, la valentía de sus actos y la pasión de sus convicciones, influyeron en millones de mujeres que –a partir de ella-, se animaron a ejercer su influencia en la escena nacional, derribando prejuicios y consolidando nuevos espacios de participación cívica”.
Sobre la contingencia nacional, Mayoral comentó que Evita: “Seguramente hoy, con casi cien años, ella se manifestaría en contra de los despidos y el tarifazo; o denunciaría la falta de creatividad y humanidad de la dirigencia política a la hora de ejercer la administración del Estado.
Además, se refirió al reclamo por el río Atuel: “Si Evita viviera… indignada ante tanta mezquindad, hubiese acompañado los reclamos por la restitución del Río Atuel junto al pueblo de La Pampa, instando a la provincia de Mendoza a cumplir con la ley, respecto del caudal continuo que se demanda”.
“Viva o muerta, pasional y humana, conciliadora y rebelde, amada y odiada, figura referencial, ícono mundial, estimulo vigente y polémica, pero jamás indiferente y tan necesaria… Evita nos interpela en cualquiera de sus formas, nos invita a no bajar los brazos en la búsqueda de un mundo mejor, menos desigual y más justo”.
Finalizó expresando que “De nosotros, sus herederos, depende llevar su nombre a la victoria, convirtiendo en bandera de lucha su ejemplo contra el individualismo y la mentira, en pos de una Argentina para todos, solidaria, digna, libre y soberana”.

