
La secretaria de Desarrollo Social, Diana Bonifacio, afirmó que se seguirán atendiendo situaciones extremas de violencia en otros espacios, ante el cierre del Hogar María Magdalena. Se atienden 700 situaciones en la capital pampeana por derivación de la justicia y demanda espontánea.
Diana Bonifacio, secretaria de Desarrollo Social, aseguró en declaraciones radiales que la municipalidad de Santa Rosa seguirá atendiendo casos extremos de violencia de género, a pesar del cierre del Hogar María Magdalena.
La funcionaria confirmó el pedido por parte del Obispado y aseguró que están gestionando ante Nación la construcción de un refugio para víctimas de violencia de género. Informó, también que hacía dos meses que el hogar estaba desocupado, pero que la comuna interviene en unas 700 situaciones de violencia de distintas características.
“La decisión está tomada. El 20 de marzo, recibimos por parte del obispado una nota, donde se nos informa que al tener el comodato vencido, ellos necesitaban el predio para su tarea evangelizadora”, dijo la directora de Desarrollo Social, Diana Bonifacio.
La funcionaria de Altolaguirre aclaró que “el Hogar se usaba como un dispositivo de emergencia, era el último recurso al cual ingresaba una mujer con sus hijos, cuando no había red de intervención posible, ningún familiar, contención o lugar adónde ir”, dijo en declaraciones radiales.
“Al Hogar hace dos meses que prácticamente no ingresan mujeres, pero además recibimos muchas observaciones en la gestión anterior y esta, ya que el Hogar no está preparado para ser un refugio de violencia, ni cumplir con las funciones que debía cumplir para un registro de violencia”, explicó a Radio Noticias.
“Por ahí no reúne las condiciones necesarias para la función que debería cumplir. El municipio se va a hacer cargo de estas situaciones y se mantendrá una reunión con Provincia para articular, para ver de qué forma, ya sea de alquiler y refacción de una casa o algún convenio con un hotel, para estos dispositivos de emergencia”, explicó.
“Por otro lado, en enero de este año, iniciamos ante Nación el pedido de un refugio, se eligió un terreno, se hicieron los planos conforme a obra y en este momento, estaban viendo adónde iban a destinar los cinco refugios que tienen contemplados construir. El Intendente viajó anteayer a Buenos Aires y su intención era reunirse con Fabiana Túñez, desde el Instituto Nacional de la Mujer, para plantear esta problemática sensible, que se da en Santa Rosa, General Acha y General Pico”, explicó.
Bonifacio expresó que el Hogar María Magdalena funcionó como un refugio precario. “En un refugio debe haber un salón en común para hacer talleres y algún otro espacio interdisciplinario, para hacer abordaje con las víctimas y tiene que ser un lugar seguro y resguardado, que no se sepa bien dónde está y con características artitectónicas diferentes”, dijo.
“Allí, una mujer puede estar desde un día hasta 60. El problema que teníamos es que ingresaban por condiciones extremas y se quedaban más tiempo, porque no tenían lugar para vivir”, aclaró a Radio Noticias.
“Se supone que en esos 60 días, el Estado debería hacer un trabajo integral para darle una solución, pero si me preguntás cuál es el amparo del estado, es insuficiente, porque todas las instituciones deben ser responsables para poder lograr tomar decisiones de fondo. En ese sentido, el Estado sigue fallando”, agregó.
—Hoy por hoy, se pueden tomar medidas coyunturales…
—Sí, son medidas coyunturales que se perpetúan desde años. Tenemos leyes que se han sancionado, muy progresistas y muy buenas, pero no cuentan con descentralización económica. Hay programas para atención de víctimas, pero no se descentralizan fondos en municipios y los municipios deben hacerse cargo en la parte asistencial o económica, con la contribución de la tasa de los vecinos. Es un problema dificultoso.
—¿No hay nadie en el Hogar porque no hubo casos de violencia?
—No hubo, por suerte situaciones que ameriten un ingreso al Hogar. Recordemos que el ingreso al Hogar es el último recurso, cuando se habla de un riesgo vital. Sí hemos tenido en dos años ingresos transitorios que han estado por cuestiones paliativas habitacionales.
Por supuesto que el municipio se irá haciendo cargo, si hay alguna situación que atender. De alguna manera vamos a contener la situación. Hoy sale a la luz porque el Hogar se cierra, pero hay un trabajo invisibilizado por parte de la Dirección de Violencia de Género, por un montón de situaciones. Actualmente se atienden 700 situaciones de violencia por derivación de juzgados y por demanda espontánea, que no se mediatiza.
—¿De qué manera se atiende?
—Se articula con otras instituciones como la provincia, las escuelas, la justicia. Ahora, cuando hablamos de casos extremos, por ahí la articulación estaría fallando. Si mandamos una nota o pedimos una reunión personalizada con una autoridad del IPAV, para dar prioridad a una mujer y en la práctica eso no sucede, hay una parte del Estado que está fallando.

