
El equipo japonés como los senegaleses se enfrentaron por el liderato del grupo H en un duelo que pudo llevarse cualquiera, pero que se resolvió con un justo empate.
Fue Senegal quien tomó la iniciativa en los primeros compases del encuentro. Los africanos intentaron exprimir la velocidad de sus carrileros por las bandas y con un Niang muy activo y participativo en el ataque. Además de su proyección ofensiva, los senegaleses aprovechaban su envergadura y contundencia en defensa para detener los ataques de los nipones.
El buen planteamiento futbolístico de Aliou Cisse se concretó en el minuto once. El guardameta Kawashima intentó despejar un disparo de Alioune, pero dirigió la pelota directamente a las piernas de Mané, que abrió el marcador.
Tras el gol, Japón intentó hacerse dueño del balón, pero los «leones de Teranga» seguían haciendo valer su posicionamiento táctico para cortar las acometidas de los asiáticos.
Fue mediante un desplazamiento en largo la forma con la que los «samuráis azules» consiguieron meterle mano a su rival. Nagatomo controló un balón enviado desde el centro del campo para internarse en el área desde la banda izquierda. El carrilero dejó la pelota a Inui para que resolviese con un disparo raso y ajustado al palo. Un tiro con mucha calidad ante el que nada pudo hacer el cancerbero Ndiaye.
Japón se reencontró con su estilo combinativo, aunque fue Niang el que estuvo a punto de anotar el segundo gol de los suyos en el minuto 38. En esa ocasión, el cancerbero Kawashima reaccionó bien e hizo una buena parada. Con esa ocasión el partido se marchó al descanso con el empate en el marcador.
Tras el descanso, Senegal salió con más intensidad. No obstante, el partido se convirtió en un ida y vuelta constante y con un par de acercamientos peligrosos de los japoneses. A pesar de ello, fue Senegal quien se volvía a adelantar en el partido después de un gran gol de Wagué. El lateral derecho africano se recorrió toda su banda para culminar una buena jugada de su combinado.
Con el resultado en contra, el técnico nipón, Akira Nishino, decidió sacar a Okazaki y a Honda para volcarse al ataque. El cambio no le pudo salir mejor al entrenador, pues Honda marcó en el minuto 77 después de un error en la salida del guardameta senegalés, que no llegó a despejar un balón colgado y dejó su portería vencida para que el mediapunta definiese a placer.
Japón y Senegal ofrecieron un gran partido y muy atractivo para los espectadores. Ambos demostraron que tienen nivel más que suficiente para estar en los octavos de final. A esperas de lo que hagan Colombia y Polonia, parece que todo se decidirá en la última jornada.
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Fuente: Abc.es
Foto: Twitter UEFA Champions League
Video: Youtube TyC Sports

