
La Coordinadora de Asociación de Travestis, Transexuales y Transgéneros de Argentina , Ornella Infante, se posicionó a favor de “todo lo que sea derecho” y criticó a la academia “que nos cita 600 autores que nadie conoce” para hablar a favor del abolicionismo: “mientras estés en la clandestinidad, alguien se va a aprovechar de eso”.
La referente de la organización que agremia a personas Travestis, Transexuales y Transgéneros, pasó por nuestra ciudad y marcó diferencia con la postura hegemónica del movimiento feminista, que se declara abolicionista de la prostitución: “estamos a favor de todo lo que sea derecho. Nadie nace con el poder de decirle a otra persona lo que tiene que hacer con su cuerpo”, dijo en declaraciones a Uno por Semana, el programa que se emite los sábados por LU 100 Am 1040 / FM 102.5
“Luchamos por una ley que regularice el trabajo sexual. Mientras estés en la clandestinidad, alguien se va a aprovechar de eso. Cuando nos aplicaban el Código Contravencional éramos caja chica de la policía, cada una de nosotras era un sueldo para el policía en materia de multas”, indicó.
“El problema es con qué trabajamos. Hay una diosificación genital porque la herramienta de trabajo es la vagina. Pero nadie se cuestiona los trabajadores sexuales varones. Por qué no les dicen nada a los varones, siempre la cuestión son las mujeres. Que usen su miembro genital y hagan la moneda con su pene, no les molesta”, enfatizó.
Resaltó que “las que se mueren a los 40 años son las mujeres trans, el hombre estudia, consigue su trabajo y el patriarcado y el machismo le da inmediatamente los derechos. Aparece la académica que te cita 600 autores que nunca conocemos. Las que hablan por nosotras son las señoras, las jóvenes estudiantes, blanquitas, de clase media” afirmó.
A renglón seguido dijo que “esas son las que hablan por nosotras, lo mismo que hicieron las personas trans, que en los debates hablaban señores de barba y bigote que decían ‘me contaron lo que le pasa a los travestis’”, ejemplificó.
Por último, sobre el cierre de los prostíbulos dijo que “tiene que estar el estado, si se cumple el rol que debería cumplir, es muy distinto. Hay lugares que les llaman whisquerías y son las casas de las compañeras, cuando se las cierran, las dejan en la calle, le fajan la casa, las dejan sin nada y se le quedan con la guita”, finalizó.

