
El Sindicato Único de Guardavidas de la República Argentina le envió una nota al primer mandatario para “desarrollar un programa de seguridad adecuado a la cantidad de turistas que visitan nuestros, ríos, lagos, lagunas, piscinas y demás espejos de agua, que se adecue a las condiciones naturales de los mismos”.
Con la firma del delegado provincial, Robinson Montero, y el Secretario General a nivel país Roberto Santiago Solari, hicieron el pedido de creación de una escuela provincial de Guardavidas y el de cumplimiento efectivo de la norma de seguridad acuátia.
En la nota, describen:
En la Provincia de La Pampa existen desde hace años azud niveladores, que no solo sirve como regulador del caudal de agua del rio sino que en época estival es utilizado por miles de personas como espejos de agua para llevar a cabo actividades acuáticas de recreación.
Según datos oficiales del Ministerio de Salud de la Nación, el promedio de muertes por ahogamiento en la República Argentina es de 722 personas por año. Cabe aclarar que Argentina si bien el Ministerio de salud lleva un registro propio, en ninguna provincia y municipalidad lleva un registro o estadística oficial, lo cual hace suponer que las muertes por ahogamiento podrían calcularse por el doble o triple. En el mundo muere una persona por minuto por ahogamiento.
Según la Cruz Roja estadounidense, el ahogamiento es la cuarta causa de mortalidad en los E.U.A., con 4.500 víctimas al año (American Red Cross, 1998). Estas referencias confirman una vez más, el riesgo constante y latente para turistas y población en general, cuando participa en actividades acuáticas.
La inseguridad acuática, tiene orígenes sociales, educativos, preventivos, deportivos y meteorológicos, entre otros. Esto se debe a las características de riesgo potencial que presentan los cursos y espejos de agua y sus riveras, dificultando aún más el ambiente, los cambios constantes que surgen durante los abruptos y variantes sucesos meteorológicos tan comunes en estos tiempos, como así también se debe tener en cuenta el gran número de natatorios disponibles para su uso.
Se debería agregar también, la falta de conocimiento de las prevenciones y cuidados que se deben tomar para las practicas acuáticas, y la imprudencia con la que actúan estos bañistas que disfrutan de sus tiempo libre en los centros vacacionales ubicados a orillas de piscinas, de ríos, o lagos y en el caso de provincias vecinas de mares,
Es por ello, que se hace imprescindible una Escuela Provincial de Formación Profesional de Guardavidas acorde a estas circunstancias. Esta formación debe ser pensada y acordada en función a la prevención y seguridad. Imperiosa y estricta, que requiere todas estas personas que se encuentran en situación de riesgo en las costas y natatorios de La Pampa o en otras de los diferentes lugares de nuestro país.
Para ello, se debe crear la Escuela Provincial de Formación de Guardavidas, con el fin de obtener así, profesionales competentes que se encarguen de la prevención y seguridad de los natatorios , lagunas, lagos y ríos en forma eficaz durante el tiempo que se lo requiera que según la Ley vigente.
No hay duda que se debe buscar una formación y capacitación que garantice un profesional completo, que pueda operar sobre la prevención, la seguridad, el salvamento y las técnicas de rescate, los primeros auxilios y la asistencia pre hospitalaria.
En argentina nuestra historia comienza hace cien años de los primeros bañeros que rescataban personas de las aguas y empezaron a adquirir conocimientos de reanimación traídos de Europa. Los Cuale se fueron perfeccionando a lo largo de los años. Entre 1900 y 1928 se empieza reglamentar la actividad dentro del ámbito del ministerio de salud el cual realizado un curso intensivo se emiten los primeros títulos oficiales desde esa misma dependencia ministerial. Esto marca el comienzo del camino del guardavidas ligado a la salud pública en la republica argentina la cual a la fecha y por intermedio del sindicato de guardavidas y afines de la republica argentina se sigue sosteniendo e impulsando.
El uso y vínculo directo de los guardavidas argentinos como un colaborador auxiliar en la salud por su intervención ante las emergencias, el salvamento y rescate de personas lo ha ubicado en un nuevo estándar de un profesional constantemente actualizado. Dicha actualización surge de los avances constantes de los protocolos que se presentan año a año en el mundo del cual no es ajeno.
Hoy antes el avance de la ciencia en la salud, en los elementos disponibles para salvar vidas, en el crecimiento global de entidades (más de 350 en el área específica de guardavidas (salvavidas-socorristas-rescatista acuáticos-buzos profesionales-salvamentistas) en el mundo nucleadas en la federación internacional de salvamento) y en argentina con más de 30 entidades reconocidas y avaladas oficialmente es necesario que la formación del responsable de velar por la salud y seguridad en los espejos de agua, debe ser concebida como una “praxi”, una síntesis entre teoría y práctica, que apunte a un proceso de construcción del rol en una adaptación activa permanente.
Esta práctica implica todas las variables que directamente convergen en el proceso profesionalización coherente. Surge asila necesidad de inclusión de todo los inherente al trabajo del salvamento acuático, es decir, lo específicamente preventivo, la accidento logia, la asistencia pre-hospitalaria, la actividades de salvamento y primeros auxilios, lo administrado legal y lo socio-comunitario.

El marco institucional y el contexto socio-económico-cultural son los que marcan y determinan el desempeño del rol profesional de los guardavidas en sus lugares de trabajo.
La actividad de los profesionales guardavidas en el amplio territorio nacional avanzo en todos sus campos, acompañado o no según la situación o circunstancias, si bien algunos recomiendan que nuestra actividad este ligada al deporte, turismo o seguridad pública está demostrado que le camino original es el ámbito de la salud con intervención en la parte de formación de educación trabajando en conjunto. En los demás ámbitos lamentablemente se ha desvinculado y es por ello que resaltamos la participación de ambos ámbitos para un proyecto único e innovador.
En La Pampa la actividad existe desde más de 30 años y aún no se regularizado con riesgos que ello implica dejar en manos improcedentes la seguridad y la salud pública , hoy en la republica argentina cuenta con más de 70.000 trabajadores que necesitan imperiosamente regularizar su profesión, más existiendo una ley nacional que los contemple. Por ello es que este proyecto propone una formación superior con un título intermedio denominado “PROFESIONAL GUARDAVIDAS”, generando la excelente posibilidad de que aquellos que quintamente pueda acceder a un título. Y aquellos que pretenden superar sus propias necesidades y avanzar un objetivo mayor tendrán al alcance y los tres años lectivos el TITULO DE PROFESIONAL GURAD VIDAS TECNICO PROFESIONAL.
Con la creación escuela de formación profesional de guardavidas, los ciudadanos en general obtendrán numerosos beneficios, pero el más significativo, es tener balnearios seguros con gente altamente capacitada y la posibilidad de generar fuente de trabajo. Asimismo recordar que un balneario seguro atrae a mayor cantidad de turistas.
En tal sentido y tomando de referencia la ley que regula la actividad para la provincia de la pampa, presentamos ante usted este proyecto de ley seguridad náutica y ya a su debido momento programa de formación y sus anexos para su aprobación y puesta en beneficios de un fututo mejor y en pos del cuidado de la salud y seguridad publica.-

