
Foto: ANRed
Con la consigna “no a la base yanqui en Neuquén” el lunes 9 de julio se movilizó una numerosa caravana multisectorial hacia el lugar donde se instalará la nueva sede de Defensa Civil donada por el Comando Sur de Estados Unidos, bajo la figura de “ayuda humanitaria”.
Representantes de sindicatos, partidos políticos de la oposición y organizaciones sociales se concentraron esta mañana en el monumento a San Martín y desde allí partieron en fila hasta el sector de la Autovía Norte en donde apenas asoman unas bases de hormigón.
“Hoy no hay nada que celebrar. Dos siglos después, estamos en una jornada de lucha del pueblo, que se moviliza en defensa de su soberanía. Estamos reunidos en el lugar donde el gobierno nacional y el provincial pretenden instalar una base de Estados Unidos”, se afirmó el documento que leyeron.
El texto puso en duda los fines del proyecto, que demandará una inversión de 200.000 dólares. “Las bases ‘humanitarias’ se metamorfosean y quedan listas para ser completamente activadas ante las molestias que le puedan ocasionar los trabajadores y el pueblo reclamando la recuperación del gas y el petróleo”, plantearon.
EL PROYECTO
La instalación de la base fue autorizada en 2012 pero se frenó por la polémica desatada en Chaco donde se denunció que se trataba de bases militares.
En el mes de mayo de este año, una comitiva del gobierno de Estados Unidos arribó a Neuquén a bordo de un avión oficial del gobierno del país que preside Donald Trump. Se trató de los técnicos que tendrán a su cargo la instalación de una millonaria base en la meseta capitalina que fue donada, bajo la figura de ayuda humanitaria, por un área militar norteamericana para el funcionamiento de Defensa Civil de la provincia.
La obra, que fue autorizada en 2012 por el entonces gobernador Jorge Sapag, pero cuya ejecución se paralizó ni bien estaba comenzado, en 2013, como rápida respuesta al escándalo que se desató en Chaco, en donde hubo incluso manifestaciones en contra de la sede dado que se aseguró que se trataba de una base militar norteamericana.
Es que tanto la sede chaqueña como la que se construirá en Neuquén fueron donadas por el US. Southern Command, es decir el Comando Sur de los Estados Unidos, un organismo militar que en su propia página web describe que “el Comando Sur de EE.UU. aprovecha las capacidades de respuesta rápida, la colaboración de naciones socias y la cooperación regional dentro de nuestra área de responsabilidad para apoyar los objetivos de seguridad nacional de los EE.UU., defender los acercamientos sureños de Estados Unidos y promover la seguridad y la estabilidad regional”.
Valuada en unos 200.000 dólares la obra consiste en la construcción de una nueva sede para Defensa Civil y un gran galpón de 600 metros cuadrados, que podrá funcionar como centro de evacuación ante eventuales catástrofes. Para esto cuenta con un área que podría destinarse a dormitorios, amplios baños, una cocina, una sala de cuidados médicos e incluso una sala para conferencias y un helipuerto.
Al igual que la polémica base chaqueña autorizada por el entonces gobernador Jorge Capitanich, la sede neuquina ya tiene sus bases construidas sobre la Autovía Norte y a muy poca distancia del estratégico Aeropuerto Internacional de Neuquén.
En el 2017, el entonces embajador interino de Estados Unidos en Argentina, Tom Cooney, recorrió Neuquén y ratificó las obras que desde el Comando Sur se están realizando, a la vez que destacó las importantes inversiones que empresas norteamericanas como Chevron y Exxon Mobil realizan en los hidrocarburos de Vaca Muerta.

