
Referentes de un amplio arco de organizaciones sindicales, sociales y políticas le dirigieron una Carta a la directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, para informarle que el acuerdo entre este organismo trasnacional y el gobierno de Mauricio Macri “es rechazado por la mayoría de la sociedad argentina, la oposición política con representación parlamentaria mayoritaria y casi la totalidad de las organizaciones sociales y políticas del país”.
(Resumen Latinoamericano) “Es decir, a excepción del Gobierno, no hay quien apoye este acuerdo”, señala el texto, que contiene argumentos legales, además de políticos, y será presentado el viernes 20 de julio en la sede del Banco Central de la República Argentina, ubicado en Reconquista 266, en el centro financiero de la ciudad de Buenos Aires. Para este fin, las organizaciones convocan a concentrar a las 17hs en el Obelisco.
Esta información fue confirmada por Juan Grabois, uno de los referentes del MTE – Movimiento de Trabajadores Excluidos y de la CTEP – Confederación de Trabajadores de la Economía Popular, quien publicó un afiche con la convocatoria en su cuenta de twitter @JuanGrabois.
Previamente Grabois había iniciado una petición en el sitio virtual change.org, que también fue difundida desde las redes sociales.
La participación protagónica de la CTEP es un dato importante en varios sentidos. Se trata de un sindicato de nuevo tipo, que agrupa a miles de personas que trabajan en sectores donde el empleo de tipo capitalista se caracteriza por la alta informalidad y las precarias condiciones. Ante esta situación, en los últimos 20 años se organizan movimientos de lucha por reivindicaciones económicas y sociales y luego en la última década, la construcción de una organización gremial, impulsada en unidad por varios de estos movimientos. Esta organización es una de las que ha mostrado mayor capacidad de movilización en lo que va del gobierno de Mauricio Macri. Las políticas que impulsa el FMI golpean directamente a los sectores de menores ingresos, que justamente expresa la CTEP.
La carta, por otro lado, es compartida por casi todos los demás agrupamientos sindicales. Incluso el triunvirato que conduce la CGT (Confederación General del Trabajo) ofreció este jueves 19 una rueda de prensa en rechazo a la vuelta al Fondo Monetario Internacional. Es otro dato significativo porque la central que agrupa a la mayor parte de los trabajadores y trabajadoras del sector privado no ha estado entre las más combativas en el último período, convirtiéndose en blanco de la crítica a sus posiciones excesivamente dialoguistas con el gobierno de Macri.
Y contra el G20 también
Esta no será la única movilización contra las políticas neoliberales de esta semana. El sábado 21 de julio a las 12 hs, se realizará una movilización contra el G20, en ocasión de la reunión de ministros y ministras de economía de las naciones que componen este espacio, en la cual también participará la plana mayor del FMI.
“¡Nunca Más FMI, Deuda fraudulenta y G20!”, señala esta convocatoria, que plantea que “el acuerdo con el FMI sella la entrega de nuestras vidas a la dictadura del Mercado, ratifica un modelo de país dependiente, en el que se pretende seguir precarizando el trabajo con la reforma laboral y atacando las jubilaciones con la entrega del Fondo de Garantía a los especuladores. Un modelo basado en la explotación del pueblo y los bienes naturales, la especulación, la privatización, el extractivismo y el endeudamiento perpetuo. Lo mismo que impulsa el G20”.
Ambas convocatorias se suman a las ya realizadas el 25 de mayo y el 9 de julio, cuando miles de personas se movilizaron reivindicando la soberanía en ocasión de un nuevo aniversario de la Revolución de Mayo de 1810 y de la Declaración de Independencia de 1816, respectivamente. Paradójicamente, también fue una fecha patria la elegida por el FMI para firmar el acuerdo con el gobierno de Mauricio Macri. Esto sucedió el pasado 20 de junio, día de la bandera nacional, en homenaje a su creador, Manuel Belgrano, una de las principales en la lucha por la independencia. A un mes de este acto, el pueblo en la calle volverá a repudiar lo que considera una entrega de soberanía ante la especulación financiera.

