
Desde Campo de Mayo, el Presidente Macri describió los principales lineamientos que pretende para las Fuerzas Armadas. «Queremos que puedan colaborar con la seguridad interior», afirmó. Para ello, el Gobierno debería anular el decreto 727 del 2006, que ponen límites al accionar de las FF.AA en conflictos internos. «Necesitamos que sean capaces de enfrentar los desafíos del siglo XXI», argumentó Macri.
El presidente Mauricio Macri encabezó un acto en Campo de Mayo en el que ratificó la «importancia de que (el Ejercito) puedan colaborar con la seguridad interior» y pidió «avanzar en un debate de la reforma del sistema de defensa nacional». En un breve discurso de siete minutos, el Presidente insistió en la idea de modificar las funciones del Ejército para «enfrentar los desafíos del Siglo XXI», tal como la política de seguridad de Estados Unidos se refiere al al combate del terrorismo y narcotráfico, pero no dio precisiones si se avanzará por decreto o enviará un proyecto de ley al Congreso.
El mandatario confirmó que comenzarán a desplegarse miembros de las fuerzas armadas para la «la custodia de los objetivos estratégicos», como centrales nucleares y yacimientos de petróleo como Vaca Muerta. En agosto, además sen enviarán 500 efectivos a zonas de frontera en Salta, Formosa y Misiones, que llegarán a 5.000 en un año.
1-La reforma anunciada por el presidente de Argentina para que las Fuerzas Armadas hagan tareas de seguridad interior es muy peligrosa. En cada país en que eso ocurrió, aumentaron las violaciones de derechos humanos. Caso concreto, México:
— Cecilia González (@ceciazul) 23 de julio de 2018
También detalló algunas iniciativas de formación militar para «poner en valor a la familia militar». Macri ya había anunciado la intención del Gobierno de alinearse a la política de seguridad internacional norteamericana por primera vez en 2016 y desde entonces generó el rechazo de especialistas en el tema y de los organismos de derechos humanos, por la posibilidad que abre a utilizar a las fuerzas armadas en conflictos internos de carácter social y políticos.
Para esto, el Gobierno debe modificar las leyes de Defensa Nacional y Seguridad Interior de 1988 y 1991, respectivamente, y el decreto 727 de 2006, que marcaron los límites para que las Fuerzas Armadas intervengan en cuestiones de seguridad interior.
El jefe de Estado apeló en su discurso a remarcar que la nueva doctrina abarca a las Fuerzas Armadas del «siglo XXI», intentando evitar toda asociación del nuevo plan con el rol del Ejército durante la última dictadura cívico militar.
Por su parte, el ministro de Defensa, Oscar Aguad, explicó que se trata de un plan «a mediano y largo plazo», aunque afirmó que el Gobierno implementará con una «Unidad de Despliegue Rápido» compuesta por diez mil hombres para movilizarse a las zonas de conflicto.
El ministro confirmó que el Ejército actuará como «fuerza disuasiva» en los pequeños poblados» de frontera para que «no haya peligro de que puedan instalarse grupos vinculados al narcotráfico y también grupos terroristas».
«Las FFAA van a seguir preparándose para la defensa de la seguridad nacional, esto no tiene nada que ver con la conflictividad social», dijo Aguad en declaraciones a C5N, al ser consultado sobre el rol de las fuerzas en materia de protestas sociales.

