
Una nueva jornada del histórico juicio a la sub zona 1.4, dónde se mezclan, la capa bajo la piel del cerdo, y la veracidad de la memoria. Dos historias que vinculan a la Universidad, una que niega la vinculación del proceso militar, con las redadas a docentes y estudiantes, con la destrucción de documentación y bibliotecas, y la otra, una universidad con proyecto de apertura y expansión educativa. Por Silvio Tejada.

Derecho civil
Jesús Daniel ocupa el asiento de decir verdad, lo jura, y escuchamos de sus 40 años como profesor de la Universidad, de sus ¨méritos¨, del 74 hasta el 2014. Recuerda que ingresó en abril del 74, recuerda los mates que se tomaba con un vecino antes de ingresar a la UNLPam y las charlas en relación a sus ganas de trabajar allí. Jesús Daniel era graduado de la Universidad del Litoral y daba detalle de cada proceso administrativo que le tocó vivir siendo ayudante de segunda en la Cátedra de Derecho Civil.
Jesús Daniel ante las preguntas vinculadas a la institución y la relación con el proceso militar parece tener una amnesia parcial y no deja de decir ¨no recuerdo, no recuerdo¨, como implorando que dejen de preguntarle sobre lo que vivió como trabajador en una universidad pública, ninguneando las detenciones arbitrarias que sucedían, desconociendo la existencia de servicios infiltrados, desconociendo aún a alumnes detenides.
Nada recuerda Jesús Daniel de la resolución 339/76 que él mismo entregaba a los cesanteados durante la última dictadura militar…¨no recuerdo, no recuerdo¨.., le preguntaban sobre la vinculación de la universidad con la sub zona y Jesús Daniel responde ¨…que tiene que ver …como el tocino con la velocidad¨, el fiscal de la causa asombrado por semejante respuesta le aclaró que el 20 % de las víctimas de la sub zona eran de las Universidad.
Jesús Daniel del no recuerdo, no recuerdo, con cara de poker responde ¨no tengo ni la más pálida idea¨. Cuánto se juega en la memoria escomoteada cuando el testigo niega la verdad, la realidad impostergable.
Jesús Daniel tampoco recuerda del porqué de su candidatura impugnada allá por el 86, impugnada justamente por una de las víctimas de aquella universidad intervenida de secuestro, detención y torturas.
No es una pérdida de tiempo… señores jueces, no es una pérdida de tiempo seguir preguntando y machacando sobre la cerradura de la impunidad, Jesús Daniel debió sentir un sabor amargo ante su negación. Queda entonces la memoria, la verdad y la justicia en la triste historia de aquelles profesores, estudiantes, poetas y trabajadores a quienes esa universidad del no me acuerdo corrió de esa casa de estudios.

La verdad emergente
La pantalla nos muestra en video conferencia desde México al profesor Alfredo Argentino, él fue detenido en agosto del 75, trabajaba en la Universidad, en el IER (Instituto de Estudios Regionales). El profesor Alfredo Argentino fue detenido en una allanamiento en su casa, recuerda que eran policías de civil los del operativo, se los llevaron ¨por las buenas¨ intenciona la frase. Lo llevaron en ¨esos famosos y tristemente celebres falcon¨ hacia la jefatura de Policía, estuvo 4 o 5 días detenido, nunca lo interrogaron. Alfredo Argentino cuenta con un acento amexicanado que lo vienen a buscar, lo esposan y lo llevan a la estación de tren, en el andén se cruza con varios conocidos que lo ven en esa situación tan dolorosa de detención. El destino fue Buenos Aires, fue alojado por unas horas en Coordinación Federal y de ahí a Aeroparque con destino a la cárcel de Chaco.
Alfredo Argentino rememora que fue alojado en el pabellón 2 de la cárcel de Chaco, era un pabellón especial, había muchos montoneros, de los cuales presume eran parte del grupo Margarita Belén. La familia de Alfredo Argentino pudo verlo en un par de oportunidades en la cárcel y reflexiona que allí tampoco fue interrogado. El 6 o 7 de diciembre es puesto en un avión militar hacia Buenos Aires y el 11 de ese mismo mes Ezeiza sería el trampolín aéreo para su exilio en México, junto a su compañera e hija de un año y medio, luego de gestionar su salida del país no sin antes recibir amenazas de muerte en el contexto de aquella precaria democracia.
Alfredo Argentino recuerda su paso por el Chile de Salvador Allende y cree que por ese motivo pudo haber sido detenido, fue el primer detenido de la Universidad. En Chile trabajó en Sociología del Trabajo en el movimiento obrero, y cuándo vino a La Pampa se puso a trabajar y a estudiar sobre la zona más pobre. ¨El mayor delito fue estudiar la pobreza…¨ dice Alfredo Argentino, ¨la sociedad emergente…¨
¨El proceso del exilio es muy complejo,…el exilio fue un cambio radical en mi vida…¨ dice el profesor Alfredo Argentino quien sentencia que al reconocer el holocausto y los procesos infrahumanos… tiene que llegar la justicia.


