
El Partido Comunista La Pampa recordó el 65 aniversario del asalto al Cuartel Moncada en Cuba y analizó la situación actual de los procesos populares latinoamericanos. La decisión de Macri sobre las FFAA, y su correlato en el continente.
La nota del PC La Pampa, dice:
Hace unas cuantas décadas un 26 de Julio unos jóvenes cubanos tomaban las armas del Cuartel Moncada para revelarse contra el dictador de turno de esa isla. Años más tarde se les sumó un joven argentino al que apodaron “el Che” y emprendieron una revolución que aún orienta las rebeliones contra el imperialismo en todo el mundo.
A 65 años de ese día de lucha nos encontramos con otro funcionario del imperialismo que se enriquece reprimiendo al pueblo, esta vez argentino. Pero no seamos sonsos, acá vienen a reprimir a todos los pueblos y el intento de que las Fuerzas sean utilizadas internamente es parte del mismo plan represivo que se digita desde Washington hacia toda Latinoamérica.
En ese contexto es que las guarimbas (marchas) que atacan la población en Venezuela son las mismas que se están armando en Nicaragua. Los mismos sicarios, proveedores de armas y operadores de redes sociales con nombre y apellido fueron trasladados de Venezuela a Nicaragua para gestionar una guerra civil contra el pueblo Nica. No seamos zonzos, podemos poner en discusión todos los errores del gobierno de Ortega, sus alianzas con la Iglesia Católica y el acatamiento a los organismos internacionales de crédito, pero primero y principal tenemos que atacar a los responsables de las cientos de muertes, que son los sicarios pagados por la C.I.A. y el Pentágono que dicen hacer marchas pacíficas y disparan con armas de alto calibre.
Como organizaciones sociales podemos cuestionar la corrupción de ese gobierno y de cualquier otro, que es un mal endémico de todo el continente, pero hoy lo importante es que las manifestaciones violentas que salen a la calle están matando y torturando militantes sandinistas, que incluso se pueden comprobar por videos de YouTube, no seamos cómplices.
Traemos el día de hoy a Nicaragua porque ese país es un ejemplo de la solidaridad internacional entre los pueblos de todo el mundo que ayudaron aquella rebelión de los años 80, con brigadistas de todo el mundo. Recordamos a esos barbudos que incluso llegaron hasta estas pampas, al local de nuestro Partido Comunista de nuestra ciudad de Santa Rosa, desde donde también les ayudamos con lo poco que teníamos en esos años, sumando nuestro grano de ayuda a ese medanal de solidaridad internacional. Porque en este contexto vamos a tener que desarrollar más solidaridad y más hermandad entre los pueblos latinoamericanos, porque insistimos que el decreto presidencial sobre las F.F.A.A. es parte del mismo plan represivo para todos los pueblos que quieran resistirse al imperialismo yanqui.
Porque el decreto de Macri dice que solo se usaría a las Fuerzas Armadas en casos de terrorismo o infiltración extranjera, y entonces van a inventar que nuestros pueblos son extranjeros, o mejor dicho a reinventar que somos terroristas y extranjeros como lo vienen haciendo desde hace cientos de años.
Van a volver a decir que extranjeros son los mapuches, catalogados por la oligarquía como invasores chilenos desde que empezaron la mal llamada “Conquista al Desierto” hasta la actualidad que mataron a Santiago Maldonado, y la justifican de esa manera. Terroristas van a ser los trabajadores que reclaman porque se quedaron sin empleo porque este gobierno los echó a las calles y no pueden mantener sus familias. Terroristas cubanos o venezolanos vamos a ser las y los militantes populares, como decían en los 70 y así asesinaron a miles, porque según ellos traían intereses e ideologías foráneas.
¿Acaso no era el mismo José de San Martín el que traía ideologías foráneas? Libertad, Igualdad, y Fraternidad (hoy tenemos que agregar equidad y sororidad) eran ideales de la Revolución Francesa, que acá el imperialismo español no quería dejar entrar. Pero las mujeres y los hombres pueden tener patria, pero las ideas no.
Y fue el mismo San Martín, padre de la patria quien afirmó que jamás iba a atacar a un compatriota porque pensaba que el ejército debía usarse para defender a nuestros pueblos americanos de los ataques coloniales. Y cuando desde Buenos Aires le ordenaron atacar las distintas rebeliones provinciales que se producían en algunas regiones el General y fundador del Ejercito Libertador de los Pueblos Sudamericanos prometió: “mi sable jamás sería desenvainado para combatir a mis compatriotas”.

