
Encabezados por el Obispo de La Pampa, Raúl Martín, el culto oficial salió ayer a la calle para sumarse a la llamada “Caravana por las dos vidas”, hegemonizada por evangélicos.
Más de un cura, el mandamás en La Pampa y la estructura de la Iglesia Catedral de Santa Rosa, simbolizaron la participación de la religión Católica en la importante movilización de este domingo.

Aunque la convocatoria estuvo lejos de los 6 mil asistentes esperados por el concejal de Pueblo Nuevo, Roberto Torres, la concentración mostró con claridad una coordinación de las dos religiones y a varias personas que fueron por fuera de las dos estructuras.

Pocos minutos después de las 16, en la siesta dominguera y sin el habitual bullicio de los días de semana, las campanas de la Catedral se hicieron sentir más fuerte que de costumbre, y en otro horario.

“Y, mirá la hora” dijo un conocedor de los horarios en que suenan las campanas, pero la sola mirada a un reloj, confirmó la sospecha: “tenés razón, las campanas son en adhesión”, dijo el conocedor que abandonó la carrera de cura en la juventud pero mantiene la proximidad a la Iglesia.

Plan B Noticias pudo constatar que desde las 16.10 hasta las 16.28, por lo menos, las campanas sonaron, y se escucharon, con una intensidad poco habitual debido al día de descanso.
A las 16.20, al menos dos curas y el propio Obispo, se hicieron presentes en la plaza San Martín para dejar en claro que aunque no sean los convocantes, el rechazo a la ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, también es su lucha.
Torres: “Creo que superaremos las 6000 personas en la Caravana por la Vida”

