
La ex presidenta difundió a través de las redes sociales el escrito que presentó a las 10 de la mañana ante el juez Bonadío y volvió a pedir una auditoría de toda la obra pública, además de recusar al juez federal Bonadío y al fiscal Stornelli.
Según adelantó a través de las redes sociales, Cristina Fernández recusó al juez y a los fiscales y presentó un planteo de nulidad ante todo lo actuado por Bonadío, a quien acusó de persecución judicial.
“Desde el 10 de diciembre de 2015 me armaron seis causas penales y todas ellas fueron radicadas en Comodoro Py. De las seis, cinco fueron iniciadas e impulsadas por Bonadío. ¿Milagro? No. ¿Fórum shopping? Algo peor: decisión política del Poder Judicial -en su más alta expresión- en coordinación con el Poder Ejecutivo y los medios hegemónicos, para ungir a Bonadío como brazo de persecución contra mi persona”, se difundió.
“Se inaugura así una nueva categoría jurídica que excede la del Juez parcial o “no Juez” que enseñaba Baigún: se trata del Juez enemigo, actor principal del Lawfare. Es la nueva estrategia regional para proscribir dirigentes, movimientos y fuerzas políticas que ampliaron derechos y permitieron salir de la pobreza a millones de personas durante la primera década y media del siglo XXI”, se expresó.
“Hoy, Bonadío vuelve a citarme a indagatoria acusándome de ser la jefa de una nueva asociación ilícita. Esta vez con los principales empresarios de la construcción. Ya voy por la cuarta organización delictiva. Eso sí, siempre soy la jefa”, dijo.
“Desde hace dos años vengo pidiendo que se realice una auditoría de toda la obra pública realizada entre 2003 y 2015. En todas las instancias judiciales, mi pedido fue denegado. Los proyectos de ley presentados en ese sentido, no fueron tratados por el rechazo del oficialismo. Resulta ridículo y ofende la inteligencia, intentar hacernos creer que haya sido Néstor Kirchner quien organizó el sistema de cartelización de la obra pública a partir del 25 de mayo de 2003, en un país cuyo presidente es Mauricio Macri”, enfatizó.
“Mauricio Macri, hijo de Franco, primo hermano de Ángelo Calcaterra, hermano del alma de Nicolás “Nicky” Caputo, todos ellos socios entre sí y de otros empresarios en materia de energía y obra pública. Todos emblemáticos integrantes de la “Patria Contratista” surgida durante la última dictadura militar y consolidada durante la década de los ’80 y los ‘90. Además, resulta absurdo que dichos empresarios intenten aparecer como víctimas de ese proceso o esas prácticas”, cuestionó la ex Presidenta.
Cabe señalar que Bonadío la citó por la causa de los cuadernos del chofer Oscar Centeno en la que se investiga un presunto circuito de corrupción entre funcionarios y empresarios en torno a la obra pública.
La senadora fue citada a declarar a las 10, luego de que los escritos del ex chofer de Roberto Baratta, número dos del Ministerio de Planificación durante la gestión kirchnerista, y el testimonio de algunos empresarios «arrepentidos», como Carlos Wagner (ex presidente de la Cámara de la Construcción), la vincularan con la trama de corrupción que se investiga.

