
La senadora por La Pampa, Norma Durango, estuvo presente el martes en la exposición en el Senado del titular del Sistema Federal de Medios Públicos, Hernán Lombardi, que concurrió para exponer sobre la situación de su área y en particular de los despidos que afectaron a la agencia de noticias oficial Télam.
Lombardi fue citado por la Comisión de Medios de la Cámara alta acompañado por el presidente de Télam, Rodolfo Pousá, y el vice de esa agencia, Ricardo Carpena.
La senadora del PJ preguntó a Lombardi sobre los motivos de los despidos de 357 trabajadores de la agencia oficial, entre ellos, dos pampeanos: Mariano Rodriguez Vega y Julian Varela. “¿Cuál fue el criterio por el cual que se exoneró a estos trabajadores, yo conozco a los de La Pampa, y no son ni punteros políticos ni ineficientes?» Ante esto, Pousá aseguró que “en ningún momento se tomó una consideración política”.
Además, Durango preguntó: “¿Cuál es el motivo por el cual ningún funcionario se presenta en la agencia hace más de 40 días, si el ministerio de Trabajo y la Justicia negaron ya que haya una toma del edificio?”, a lo que Lombardi respondió que se vive “un ambiente de fuerte hostilidad y amenazas” en los edificios tomados, aunque garantizó que se está trabajando para “normalizar la agencia cada día un poco más”.
La exposición de Lombardi y Pousá fue calcada a la de Diputados y ambos funcionarios sostuvieron que “no hubo un sesgo ideológico” en la medida, a la vez que denunciaron que en la agencia se percibe “un ambiente de fuerte hostilidad y amenazas” por la toma de los dos edificios.

La reunión se abrió con un breve momento de tensión, cuando trabajadores de Télam ubicados detrás de las sillas levantaron carteles contra los despidos. Dos empleados de Seguridad exigieron que los bajasen y el presidente de la comisión, Alfredo Luenzo, tuvo que intervenir. “Les pido colaboración. La idea es intercambiar opiniones en un marco de madurez. La tolerancia tiene que ser fundamental”, dijo.
Pousá leyó el mismo pergamino que había llevado el 11 de junio pasado a la Comisión de Legislación del Trabajo de Diputados. Informó que la agencia tenía 479 empleados en 2003, y cuando asumió el nuevo directorio, en enero de 2016, se encontró con una planta de 926. “Parte de ese servicio no se ajustaba a criterios periodísticos profesionales”, apuntó.
El funcionario advirtió que en dos años hubo “61 medidas de fuerza sindicales”, y describió los motivos que llevaron a la reestructuración, entre ellos “un ausentismo de más del 30%” y un estado de parálisis en “seis corresponsalías”. Asimismo, reiteró la necesidad de adaptar la agencia a las nuevas tecnologías.
Lombardi coincidió en que “la bajísima productividad y el nivel de ausentismo no resisten comparación con cualquier agencia internacional”, y destacó el “pago total e inmediato de las indemnizaciones”. “Tomamos las medidas que corresponden por ley”, se defendió el titular del Sistema de Medios.
«Tuvimos que afrontar una decisión drástica y dolorosa: reducir la dotación de personal. Entendemos que este paso duro pero indispensable dará comienzo al proyecto estratégico de una agencia de noticias que lidere el mercado local», explicó Pousá, sobre los despidos en la agencia.
«Nos encontramos con una estructura de recursos humanos sobredimensionada que hipotecó el futuro de la agencia Télam», agregó Pousá.
«Hay 44 delegados con fueros sindicales, que llegan a 62 cuando ampliamos los permisos gremiales, procurando permanentemente orientar la empresa hacia una congestión sindical», sostuvo a su turno Lombardi.
«Confiamos en que la decisión del directorio se toma luego de un profundo análisis de cada caso, con el rendimiento profesional como único criterio y prescindiendo de consideraciones ideológicas», continuó el funcionario.

En los partidos del fútbol argentino pudieron verse este fin de semana los reclamos por los despidos en Télam

