
Una manifestación masiva de estudiantes, docentes, no docentes y trabajadores de otros sectores, colmó las calles santarroseñas en defensa de la educación gratuita en todos sus niveles. La protesta salió del edificio de la UNLPam, pasó por Casa de Gobierno, llegó hasta el local de Cambiemos y regresó a su punto de partida.

La tarde comenzó con la conferencia de prensa de los y las estudiantes que tomaron el edificio central de la universidad entre jueves y viernes, donde anunciaron que se suspende la medida hasta que se conozca el resultado de la reunión paritaria entre el gobierno y los gremios docentes, del lunes próximo.

Pocos minutos después, cuando el reloj marcó las 19, la marea de manifestantes bajó a la calle Gil para iniciar una marcha que con el andar se comenzó a percibir como un momento que no se daba desde hace varios años.

Estudiantes y los gremios ADU (docentes) y APULP (no docentes) encabezaron una columna que superó las 4 cuadras de extensión y contó con el apoyo de sectores y organizaciones que no pertenecen al campo universitario.

Megáfono en mano, el secretario General de la Asociación de Docentes Universitarios, Santiago Audisio, le ponía consignas y proclamas a la manifestación que hizo una breve parada en la explanada de Casa de Gobierno y continuó por avenida Luro hasta la sede de la fundación Pensar, algo así como la usina ideológica de Cambiemos, ubicada en esa avenida entre las calles Mitre y Córdoba.

Fue allí donde los y las manifestantes cantaron, bailaron y vivaron consignas contra el ajuste en la universidad pública y en todos los planos de la vida nacional que implementa el gobierno de Macri, con acuerdo con el Fondo Monetario Internacional incluido.
“Es una semana sumamente positiva por la cantidad de docentes y estudiantes, sobre todo de estudiantes, que mantuvieron la toma de la universidad, cuidado las instalaciones, creando comisiones de limpieza, de seguridad, encargándose de la comida y por sobre todo, con una clara denuncia contra el gobierno de Macri y su política contra la educación pública y el sistema científico”, afirmó Sebastián Schneider de la Juventud Guevarista.

“Pedimos que se sumen las centrales sindicales porque la universidad es pública y es de todos, es un derecho de todos. Además este reclamo puede ser la herida fuerte contra todo el paquete de ajuste del gobierno y del FMI”, añadió.

Sobre el recorte indicó que “los números hablan por sí solos: 3.421 millones de dólares es lo que se destina a las universidades y 16 mil millones de dólares se fugaron en 6 meses. Ahí tenés bien claro las prioridades de este gobierno. Hoy la inflación supera el 30 %, aumentaron los costos operativos de las universidades y a los docentes solo les ofrecen un 15 %. Además se prevé que en el próximo presupuesto no habría un aumento de la partida”

Schneider le dedicó un párrafo a la diputada de Cambiemos, Josefina Díaz, que criticó a la universidad pública, y la encasilló en el sector que “reproduce el discurso del macrismo y de la derecha neoliberal desde la dictadura para acá cuando dicen que la universidad es un privilegio, que no es para todos, que los pobres no llegan. Eso busca justificar el recorte presupuestario diciendo que las universidades no son necesarias y que son un privilegio y como tal, es normal que solo accedan los que puedan pagarlos”

Por su parte, el dirigente del Partido de los Trabajadores Socialistas, Víctor Filippa, señaló que “estamos muy conformes y muy contentos por la enorme marcha y la organización que han tenido estudiantes y docentes en esta lucha”.

“Este ajuste educativo se enmarca en un ajuste general, que llega con represión como lo que pasó en el astillero Río Santiago esta semana”, añadió.

Filippa dijo que un ajuste “enmascarado en palabras floridas” se produce en la provincia en el colegio secundario “del que hacemos responsable al gobierno provincial porque plantean que donde hayan aulas con 15 alumnos se tienen que fusionar con otra, lo que implica el ajuste en la cantidad de cargos. Si cierran cursos, cierran fuentes de trabajo. En lugar de ir a buscar a los alumnos que no están, este gobierno provincial decide cerrar las aulas”.

Por último pidió que las centrales sindicales convoquen a un plan de lucha continuo y afirmó que “la cuestión electoral está en un plano secundario y hacemos una crítica a quienes esperan con ansias en 2019 y no se movilizan ahora, justo cuando es necesario luchar para frenar los planteos del FMI, para que el ajuste no siga para adelante”.









Entrevistas y fotos: Lisandro «Muni» Moreno
Redacción: Plan B.

