
Desde el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) se informó que se pasando una situación verdaderamente delicada, semejante o peor al estado en que se encuentra Agricultura Familiar.
Mariano Alende, secretario general de APINTA, advitió sobre la situación del organismo, conocidos los números del Presupuesto Nacional. “Estamos en una situación muy complicada y ya conociendo los números para el año que viene, estamos en una situación de verdadera alarma, con el 25% menos en pesos, y si a eso se le suma la inflación, los tarifazos y el aumento de los combustibles, la situación es muy difícil para el año que viene”, señaló en declaraciones radiales.
“Lo que más impacta en el INTA, es luz, gas y combustible, más los repuestos para los vehículos. En el 2018, fue un año dramático y ya se cerraron los proyectos de investigación, que terminaron 6 meses antes y hoy el INTA está en un terreno de incertidumbre”, agregó a Radio Noticias.
Para el secretario general de APINTA, la situación genera una “sensación de desolación muy grande” y advirtió sobre el cierre del organismo. Alende recordó que históricamente la función del INTA más importante es la investigación aplicada y los procesos de investigación cuyos resultados se vuelcan al sector agropecuario.
A esto, se suma la la extensión, que es el mecanismo o estrategias para llegar al territorio de estas nuevas tecnología que desarrollo el INTA, en toda escala, para el pequeño, mediano y grande productor agropecuario, en la agricultura y ganadería pampeana y las economías regionales.
Además, el INTA se vincula con otros organismos como universidades, Conicet, INTI y organismos del exterior. El INTA tiene múltiples funciones y lo que sucede en el INTA, está en sintonía con lo que sucede en Agricultura Familiar, Senasa y otras dependencias, resintiendo la atención en general.
Alende dijo que “hoy se está atravesando una situación crítica de financiamiento, donde no se puede cumplir con lo básico y lo elemental: prender la luz, el gas y poder lograr que la gente llegue a trabajar, pagando el combustible”, advirtió.
“Según adelantaron, han estimado para el año que viene se destinarán 450 millones de pesos, que son los que el gobierno se compromete a disponer, y digo compromete porque después lo subejecuta. Con esa plata y en la situación en la que estamos, los directores no pueden garantizar que la gente pueda prender llegar a trabajar, pagar la luz, el gas y el combustible”, afirmó.
EL AJUSTE QUE VIENE
En el organismo denunciaron un recorte de por lo menos un 60% del presupuesto para el año que viene, y directamente advierten que no habrá manera de reanudar su funcionamiento.
Las partidas que recibieron para este año fueron de 575 millones de pesos, pero el gobierno sólo ejecutó una parte: en el primer y segundo trimestre recibieron el 75%, y en el tercer trimestre el 50%. Es decir que se pudo trabajar regularmente con los proyectos de investigación vinculados al sector agropecuario, hasta mitad de año.
Para el segundo semestre directamente se eliminaron todos las líneas de investigación nacionales o regionales, porque dejó de haber financiamiento. Actualmente tienen fondos nada más que para los gastos corrientes de las estaciones experimentales y centros de investigación.

