
El presidente de la APE analizó la construcción del sentido de fines del 2015 a esta parte. Criticó la visión de la cultura en la actualidad y el desinterés de Cambiemos por los procesos históricos. «Durante el kirchnerismo había intercambio de ideas con otras posiciones como Beatriz Sarlo o Marcos Aguinis, pero ahora, ¿con quién podés discutir?”, se preguntó.
La construcción de sentido en la actualidad es una de las disputas culturales que abordó Sergio De Matteo en una charla televisiva, esbozando algunos cambios que se han producido en la sociedad desde la asunción de Mauricio Macri y la gestión de Cambiemos a nivel nacional.
El presidente de la APE repasó el rol del intelectual, donde día a día se ponen en discusión derechos y posiciones sobre diferentes temas. “Si lo pensás, en la actualidad hay mucho material para contar. Y lo que observamos, y en este tiempo lo escribí, es que veníamos acostumbrados a un ejercicio de debate con el kirchnerismo que incluye al revisionismo histórico, la puesta sobre la mesa con la historia, la política o la construcción de una cultura. Y con el macrismo, todo eso desapareció”, cuestionó.
“Ahora hay una postura de construcción de la cultura como mercancía de consumo y no de debates de ideas. Incluso, ellos mismos lo dicen, que no les interesa el pasado. Y creo que los que investigamos, los que trabajamos sobre las letras, ponemos en discusión conceptos y categorías y en estos dos años y pico, esto se ha planchado, más allá de que uno pueda salir a criticar alguna u otra cosa que determinan las políticas de Estado de Cambiemos, pero no hay espacios para la discusión”, afirmó en declaraciones televisivas al programa “La Mañana con Vos” que se emite de lunes a viernes de 8 a 10 por el canal 2 Somos La Pampa de Cablevision.
—Cuando se produce una polémica o se entabla una discusión, del otro lado, nadie responde…
—No. Porque no hay capital. Los ‘intelectuales’ del gobierno de Cambiemos son los panelistas y ahí se muestra el nivel de discusión que puede llegar a haber. Durante el kirchnerismo, sí había alguien ‘del otro lado’, personas con las que discutir como Beatriz Sarlo, o Marcos Aguinis. Y gustaran o no sus posiciones, había una posibilidad de intercambio de ideas, pero ahora no hay referentes del otro lado para discutir. ¿Con quién vas a discutir, con Andahazi?
—¿Pensás que el gobierno de Cambiemos da una disputa por la discusión del sentido común? Y si es así, ¿la está ganando? Gramsci decía que la hegemonía se construía por la educación y la superestructura, ahora, parece que alcanza con los medios…
—Ahora, más allá de que no tengan intelectuales visibles, tienen una construcción para dominar lo que se habla, lo que se discute y se muestra. Y direccionan a aceptar las políticas de destrucción del país que se están llevando adelante. Yo creo que han logrado consolidar un poder hegemónico y no solo —siguiendo a Gramsci— han logrado permear el campo político atrayendo a sus políticos a tipos y tipas que fueron votados para ser opositores.
Además, tienen tomados o asociados los principales medios comunicacionales, que les permite consolidar su mensaje y construcción de políticas de Estado y han sumado ahora la pata judicial. Con eso han ido consolidando una posición hegemónica y que es muy difícil enfrentar. Y eso se le suma quién asumirá en la Corte Suprema. Su construcción es terrible, se están quedando con todo el poder, acompañado de la economía concentrada.
—¿Hay espacios para la resistencia?
—Yo creo que sí, más allá de la pasividad de la CGT. Las CTA están empujando y también otros gremios. Además, ha sido muy clara la lucha universitaria y la conjunción de parte de sus dirigentes y funcionarios, que han asumido la responsabilidad de defender la educación y universidad pública, sumados a los docentes. E inclusive, lo más importante, es el protagonismo de los estudiantes, que marcan un límite para las políticas de Estado que lleva adelante Cambiemos. Y esto, lo ha debilitado y se han desgastado.
—La continuidad de Cambiemos también dependerá de qué se arme enfrente…
—Sin lugar a dudas, en lo electoral, si no hay una construcción fuerte opositora, van a seguir ganando porque cuentan con todas las herramientas para convencer a ese porcentaje que necesitan para seguir estando en el poder.
—¿Qué sentiste como peronista cuando se conoció la enfermedad de Verna?
—La verdad, ha sido interesante todo el proceso político desde que asumió la Gobernación. Él ganó una interna y montó una estrategia, donde no teniendo el poder, se enfrentó al gobierno provincial y nacional, y con su estrategia de las colectoras, salió triunfador y consolidó su conducción política a nivel provincial.
Luego en el devenir de la política, acompañó en su momento algunas decisiones del gobierno nacional y cuando se empezó a afectar la calidad de vida de los pampeanos, él se dio cuenta que no era la política que debía llevarse adelante y se puso en una posición de defender la provincia y generar una postura de varios gobernadores, para enfrentar al gobierno nacional. Creo que sus declaraciones antes de entrar al CFI fueron claras, donde se posicionó claramente al criticar la quita de partidas de Desarrollo Social para darle a los aparatos represivos del estado y fue muy claro en que hizo una lectura de lo interno, donde hay gobernadores más cerca de Macri que de Perón. Lamentablemente, la enfermedad que lo aqueja, quita a un hombre que ha mirado y visto lo que sucede en el país con mucha claridad para quienes nos gusta la política, más allá de las diferencias que podamos tener. Uno admira a los tipos y tipas que comprenden lo que necesita el pueblo.


