
Desde el Colectivo Sanitario de La Pampa entregaron un petitorio al gobernador Carlos Verna y al ministro de la Producción, Ricardo Moralejo para finalizar de manera paulatina con el uso de agroquímicos en la Provincia, debido a su uso perjudicial para la salud.
Carlos Ortellado, del Colectivo Sanitario de La Pampa, adelantó a Plan B el contenido de petitorio que entregarán al gobierno de La Pampa para que cesen las fumigaciones con agrotóxicos en toda la provincia.
“Se trata de seguir insistiendo en esta lucha que llevamos desde el Colectivo Sanitario de La Pampa de trabajar en función de un problema que cada vez se ve más en el territorio pampeano, que son las consecuencias que genera en la salud de la población y en el medio ambiente, la fumigación indiscriminada, en el modelo productivo pampeano y en la parte agropecuaria”, explicó.

“Nosotros, luego de haber dejado varios testimonios de esto, le queremos solicitar al Ejecutivo de la provincia para que genere las condiciones para que no se fumigue más”, dijo.
—¿Quieren prohibir la fumigación directamente?
—Sí, tal cual, somos conscientes de que es un paso de máxima y para eso tiene que haber pasos previos, como trabajar sobre distancias mínimas, porque no se puede pasar de un modelo productivo a otro distinto y que requiere una preparación previa.

—¿La idea es pasar a una agricultura sustentable?
—Pueden ser varios pasos. La agroecología es una alternativa y que hoy está tomando cada vez más fuerza. Nosotros entendemos la situación y los pasos que se pueden dar, en función de un modelo productivo. Ahora, se tiene que aceptar que se trabajan con elementos nocivos para la salud y que está comprobado. Pasaron cosas hace muy poco tiempo, muy fuertes, como el fallo de Estados Unidos que demuestra que el glifosato tiene elementos cancerígenos y hace poquito se lamentó la muerte de Fabián Tomassi, de Entre Ríos, un compañero fumigador y que murió producto de la contaminación de agroquímicos.

En el pueblo de Canlas, en el sudeste de Córdoba, la población hizo un relevamiento y descubren que desde abril del 2107 a marzo del 2018 hubo 122 muertos, de los cuáles más de 60 son de cáncer, con un promedio del 55%, cuando la media en el país es de un 20%.
—¿Cuál es la población más afectada en La Pampa?
—En el norte pampeano. No tenemos datos oficiales, no hay estadísticas, pero la información que tenemos es producto de las reuniones hechas en los pueblos y los pobladores nos han contado y lo que les ha ido pasando en el tema de la salud e Intendente Alvear es uno de esos pueblos.

—¿Moralejo anticipó la postura del gobierno pampeano al decir que los agroquímicos son parte del modelo productivo del campo?
—Sí. Y también nos consideró fundamentalistas. Hay que ser claros. Yo puedo incorporar un montón de cosas al modelo que quieren imponer ellos, pero si incorporo algo nocivo o peligroso, hay que evaluar la posibilidad de sostenerlo o no. Me parece que lo que dice Moralejo de sostener los agroquímicos tal cual están establecido hoy, es muy peligroso.
Y si le tengo que devolver la pelota al ministro, debo preguntar, ¿Quién es el fundamentalista entonces? Si los compañeros que están luchando para que se modifique el modelo porque trae consecuencias negativas para la salud y el medio ambiente o aquel que sigue insistiendo a sabiendas, que lo que se usa es peligroso para la salud y produce muertes en los humanos.

—¿Qué tipo de controles se realizan en la Provincia?
—En este momento no hay controles en la provincia. Ahora se está hablando mucho desde la difusión del Colectivo Sanitario y se está hablando de hacer un mejor control del tema de los bidones, de las máquinas y no había registro de los aplicadores de las fumigaciones. Se había reconocido a 6 máquinas fumigadoras cuando había 32, por ejemplo.
—¿En La Pampa hay casos de personas afectadas?
—En Intendente Alvear hubo un caso con un chico de cáncer de testículo. El médico que lo atendió dijo que esto podía ser de consecuencias ambientales. Fuimos convocados por los vecinos de Alvear y la mamá del chico indicó que el problema de su hijo era producto de esto. Por suerte, lo operaron y está en vías de solución, pero ese es un caso concreto.
—¿Qué pasó con la ordenanza en Santa Rosa?
—Nada. Es lamentable. Nosotros presentamos la ordenanza en abril del 2017. Fuimos convocados y explicamos los alcances de la ordenanza, con el tema de las distancias mínimas. Quedamos en seguir conectados con los concejales y nunca más nos llamaron. Hemos pasado notas, en hablar con ellos y nunca se nos contestó. Llevamos más de un año y es un problema muy serio.
Si bien es cierto que el tema de las antenas es de puja económica y política, pero esto también es de puja económica y política.

—…Hay pruebas que señalan los daños de los agroquímicos.
—Sí, está comprobado y esperemos no llegar a esa instancia para empezar a hacer algo. No está bueno llorar sobre los hechos, hay que prevenirlos.
—¿Entre Ríos aprobó la fumigación con distancias mínimas?
—La ley lo que plante es que desde el punto de vista terrestre, no se puede fumigar a 1000 metros de las escuelas y en la aérea, 3000 metros. Hoy por suerte eso está en vigencia en Entre Ríos.
—¿Había una ordenanza de la fallecida concejala Mariela Cabreros que era de hacer un radio prohibido?
—Sí, son alternativas para ir preservando la salud. No son la solución definitiva, pero se muestra una actitud distinta al tema y se trabaja en posibilidades futuras.
Al término de la charla con Plan B, las y los integrantes del Colectivo Sanitario de La Pampa entregaron el petitorio al secretario general de la Gobernación, Juan Ramón Garay.


