
Foto: Emmanuel Fernández
Luego de ser plata en los 800 metros libre, la argentina fue segunda en los 400 libre, nuevamente detrás de la húngara Ajna Kesely.
«Antes de la final de los 800 estaba muy nerviosa y sentía mucho la presión de nadar frente a toda esta gente. Pero esta vez lo disfruté mucho”, aseguró Pignatiello, que marcó 4m10s40, 3s26 más que Kesely, su “bestia negra” en estos Juegos. Tercera finalizó la austríaca Marlene Kahler con 4m12s48. En tanto, Delfina Dini, la otra argentina que compitió en la prueba, quedó octava con 4m19s25.
Pignatiello, quien había ganado holgadamente su serie de la mañana con 4m11s86, se tomó unos segundos para agradecer el cariño y el apoyo incondicional de las personas que comenzaron antes del mediodía a hacer cola para alentarla en la final, que se corrió después de las 19.
“Lo de la gente es increíble, no se puede creer. Disfruté mucho sentir el apoyo de todos los argentinos”, aseguró la nadadora.
La carrera pareció un calco de la final del martes, aunque esta vez la argentina no tuvo en ningún momento el liderazgo. Fue segunda, muy cerquita de Kesely en los primeros tres parciales, pero la húngara se empezó a despegar en la mitad de la prueba y terminó imponiéndose con claridad.
El resultado también fue el mismo que el de los 800 metros, pero la postal de esa final fue bien diferente. “Esta vez salió bien y conseguí una nueva medalla. Así que estoy feliz”, resumió Delfina.
“Hago un esfuerzo enorme. Sacrifico tiempo con mi familia y con mis amigas del colegio, aunque tengo la suerte de que no me reprochan nada. Me levanto a las 5 todos los días y me entreno muchísimo. Es muy lindo ver que vale la pena. Me gustan todos estos reconocimientos, pero creo que no hay comparación con lo que significaría estar en unos Juegos Olímpicos de mayores”, reflexionó. Y esta vez le dedicó la medalla a otra persona especial para ella: su entrenador, Juan Carlos Martín. “Esta medalla es cincuenta por ciento de él. En 2015 me dijo: ‘Tenés que hacer tal tiempo’ y me lo puso como un objetivo factible. Y ahora estoy acá, con dos medallas olímpicas”, contó.

