
Ayer Plan B Noticias informó que el rehue emplazado en septiembre de 2016 en el Centro Recreativo Don Tomás fue profanado hace más de un mes. El lugar sagrado había sido recuperado por Mapuches y Ranqueles que habían informado a la comuna local sobre la característica histórica del sitio.
Varias fueron las dudas sobre la desaparición del rehue de la Laguna Don Tomás: desde la absoluta ignorancia sobre lo que podría significar un tronco calado en medio del espacio que se encuentra al tomar una de las calles que se desprende del camino asfaltado que circunda todo el espejo de agua, entre la Isla de los Niños y la cruz Azul, hasta la intencionalidad de quitarlo porque esas tierras el “huinca” se las apropió y no está dispuesto a reconocer que antes fue habitada por los pueblos preexistentes.
Profanaron el rehue (altar) que pueblos originarios emplazaron en la Laguna Don Tomás
Tras la difusión de la noticia por parte de este medio, se supo que quienes realizaron entre el 23 y 26 de septiembre de 2016 el Encuentro Alternativo de Pueblos Originarios le informaron al gobierno de Leandro Altolaguirre que allí se realizaría una ceremonia que terminaría con la recuperación de un espacio en el que hubo un asentamiento ranquel.
Es decir, el intendente sabía del rehue. No le sirve como excusa que no se dio cuenta de que se trataba de un altar originario,
¿Por qué el silencio? En estos días se realiza una semana en homenaje al Lonko Fermín Acuña, fallecido recientemente en la Reserva Los Caldenes. De esos encuentros no salió si quiera una pregunta pública sobre la profanación del espacio sagrado. Y ello tiene une explicación: quienes instalaron el rehue hicieron su propio encuentro porque consideraban que el oficial organizado para esa misma fecha por la UNLPam se hacía con una perspectiva académica que no comprendía la cosmovisión de los pueblos originarios.
Pero, la reunión de científicos universitarios que mostraron sus trabajos realizados durante años, fue avalada por el Consejo de Lonkos, el organismo oficial que integran referentes de distintas comunidades y el gobierno de La Pampa. Allí radica la falta de reacción de los dirigentes ranqueles y mapuches, quienes se sienten cuestionados por aquellos que armaron un encuentro alternativo.
¿Privatización? La zona donde estaba el rehue se encuentra en uno de los lugares donde la gestión de Leandro Altolaguirre trabaja para embellecer la Laguna Don Tomás. Son visibles los trabajos en la confitería que estaba abandonada, en la Isla de los Niños y en ese lugar, donde mejoraron las condiciones de las pérgolas que visitantes utilizan a modo de resguardo del sol para pasar un momento de recreación.
El proyecto oficial contempla la puesta en marcha de un circuito turístico que incluye a la Estancia La Malvina y donde se pretende volver a dotar de infraestructura y de comercios (carros de venta de comida, panificados, bebidas) y la confitería, para que no haya que salir del lugar a buscar mercaderías para acompañar una tarde al aire libre.
Referentes de los pueblos preexistentes temen que la profanación se enmarque en ese proyecto que el gobierno local llama de embellecimiento. Lo sustentan en el hecho de que la comuna sabía del lugar sagrado y la ceremonia que se hizo para recuperarlo.

