
El Centro de Estudiantes del Colegio Manuel Belgrano, donde fueron apartados 4 integrantes del equipo educativo para investigar supuestos casos de abuso y acoso sexual, alertó que “no todos los acusadosfueron removidos”.
Los estudiantes del Colegio Manuel Belgrano exigen al Ministerio de Educación un compromiso de actuar ante la posibilidad del surgimiento de otras denuncias y convoca a una nueva asamblea estudiantil.
Hoy martes 13 de noviembre, los estudiantes pedirán a la interventora del Ministerio de Educación “un compromiso por escrito de ponerse a disposición de cualquier otra denuncia de abuso o acoso sexual que pueda surgir”, para darle el tratamiento expeditivo correspondiente.
También plantean “la urgente necesidad de un seguimiento por parte del órgano correspondiente a otros acusados que no fueron removidos de sus cargos”, alertaron.
Piden “garantizar el funcionamiento independiente y autónomo del Centro de Estudiantes, sin injerencia de la dirección ni la docencia”. Lo hacen porque afirman que “el exdirector Marcelo Pérez había decidido intervenir el centro de estudiantes, entorpecer su funcionamiento en el turno tarde, e interrumpir las últimas asambleas estudiantiles convocadas para tratar la problemática que se hizo pública en los últimos días”.
Por ultimo exigen que sea presentado un plan para la plena implementación de la Educación Sexual Integral, de acuerdo a lo establecido por la Ley 26.150, para el año lectivo 2019.
Por ello es que convocaron a una asamblea de estudiantes y padres en la puerta del colegio Belgrano a las 8:00 de esta mañana donde sostendrán luego una sentada hasta recibir una respuesta por parte del Ministerio de Educación”.
Luego a las 13:15 convocan a estudiantes de otros colegios para recibir testimonios y generar un espacio inter-colegial en contra del acoso y el abuso “ya que la semana pasada se acercaron estudiantes del Colegio Ciudad, Tomás Masson, Santo Tomás, Marcelino Catrón, el Nacional, Juana Paula Manso y del Provincia para expresar su apoyo pero a su vez contar sobre las situaciones en sus colegios”.
A mediados de octubre un preceptor fue detenido cuando se encontraba dentro de su auto con una menor. Luego de ellos, el Centro de Estudiantes decidió motorizar lo que se percibía en la entidad. Puso urnas para que se hagan denuncias anónimas. De allí surgieron frases como «me apoya»; «me acosa» o mensajes que contaban del hostigamiento sexual mediante mensajes por teléfono.
El jueves pasado hicieron una sentada para exponer públicamente y por primera vez la situación ante la sociedad. El viernes, el Ministerio de Educación determinó la intervención del Colegio y el apartamiento de otros 3 docentes: entre ellos, el director.
Ayer se presentó Cecilia Molina como interventora. Tiene la misión de restablecer la confianza y garantizar la seguridad de los y las alumnas.

