
Así lo adelantó Walter Brandimarte, referente de la Corriente Clasista y Combativa en declaraciones radiales. Las denuncias se presentarán este viernes desde las 10 de la mañana en sede policial y judicial, luego de que una integrante encontrar dos casquillos de 9 milímetros al lado de su bicicleta cuando salía de la Universidad.
Walter Brandimarte, referente de la Corriente Clasista y Combativa detalló en declaraciones radiales las amenazas sufridas por integrantes de la organización.
“Desde hace varios días y semanas que venimos recibiendo amenazas por medio de las redes sociales, por chats en las redes y en los teléfonos con llamadas con ID anónimo, insultando y prometiendo balas, piñas y un montón de cosas más a los compañeros que tienen una tarea importante en la organización”, dijo.
“Y este jueves por la noche surgió un hecho más grave, ya que entendemos que es algo más coordinado y que nos alarmó, porque estuvieron muy cerca de los compañeros. Este hecho que pasó en la medianoche del miércoles y la madrugada del jueves, cuando una compañera salía de la Universidad Nacional de La Pampa, encontró colgando de su bicicleta dos casquillos de 9 milímetros detonados, a las 0,30 horas”, denunció al programa “Despertando a la Trama”.
“También, a la misma hora llamaron a su compañero de vida diciéndole que lo iban a matar a él, a su novia, a todos los que están cerca de ellos y también hacia mí”, precisó.
“Acá hay que tener en cuenta la inteligencia que hubo, sabiendo que ella salía a esa hora, se encontraba con los casquillos y llamar al mismo tiempo a su pareja, además, del significado, ya que eran casquillos de 9 milímetros, ni de 22, ni 32 o 38. Eran 9 milímetros que usan las fuerzas de seguridad en Argentina”, agregó.
“Esto tiene todo una significancia y hay que ponerle un freno, porque esto está pasando a mayores. Por eso decidimos hacerlo público, luego de un debate público donde debatimos llamar a conferencia para esto, pero pensamos que era exponer a los compañeros. Por eso el comunicado y ahora a las diez vamos a la Fiscalía a presentar estas pruebas recogidas y vamos a hacer la denuncia policial y judicial para que esto se esclarezca”, dijo.
“Queremos que los culpables tengan que pagar y que esto no pase más con nadie, pero mucho menos con organizaciones populares. Hoy nos tocó a nosotros, pero hay una política que viene por todos y hay que pararlas ni bien aparezcan”, agregó Brandimarte.
Consultado sobre si las amenazas son debido a un hecho concreto, Brandimarte dijo que no. “Sí notamos que se incrementaron luego de la marcha que hicimos en General Pico, en el marco de una jornada nacional contra la política de Macri. En esa jornada, le pedimos al intendente Rainone y al gobierno provincial que cumpla con lo que habíamos acordado en reuniones anteriores”, precisó.
“Ese día sufrimos un hostigamiento terrible de la policía pampeana, al punto de que los policías motorizados chocaran con sus ruedas a los compañeros que iban últimos, para molestarlos y que reaccionaran, empujarlos, riéndose en la cara. Hubo un hostigamiento para que reaccionáramos y se iniciara en la represión. Incluso un oficial me dijo en la cara que en Pico no querían quilombo”, denunció Brandimarte.
—¿Esto se relaciona con declaraciones que instan a la población a estar armada?
—Teniendo en cuenta la política represiva del gobierno nacional, la política de financiamiento a las fuerzas de seguridad y el apoyo que le están dando para sostener políticas de ajuste, fomenta que cualquiera se envalentone y tenga actitudes violentas y fachas, contra cualquiera en la sociedad. Si la ministra de Seguridad dice que no le molesta que la gente se arme, te está diciendo que hay que armarse y que la política de Chocobar está buena.
O si te dicen que la culpa de todo es de las organizaciones sociales porque salen a pedir y la única forma de pararlos es con palos, la gente te va a odiar en la calle, sobre todo si consume los medios de comunicación hegemónicos, te va a culpar de todo. No sé en este caso, pero esas declaraciones implicia que cualquier ciudadano tome como propias las palabras radicales de un gobierno de ultraderecha y pueda causar algún problema. Creo que acá no hay un llanero solitario, sino algo más elaborado.
—¿Cómo están de ánimo en la organización?
—Decir que no se asustaron y que no tuvieron dudas, sería falso. Al principio lo tomaron con miedo, porque se encontraron en un escenario en donde nadie quiere estar si te dicen que te van a pegar un tiro, pero al poco tiempo entendieron que hay que salir fortalecido de esto y con ganas de salir a luchar y resolver en una asamblea general los pasos a seguir y ver si hay que hacer una medida de protesta para que el gobierno provincial se haga cargo y la justicia actúen en estos hechos, porque es la única forma de parar a los Bolsonaro en Argentina.

