
El ministro de Salud, Rubén Kohan, les contó a los diputados de la comisión de Legislación Social y Salud Pública, que el Sempre invierte de su presupuesto entre un 32 y un 35% en medicamentos y para que funcionará bien no se debería invertir más del 20% en medicamentos.
El ministro de Salud, Rubén Kohan, señaló su preocupación después de la visita al Congreso de Obras Sociales Provinciales, relacionadas con las políticas de medicamentos.
Kohan contra la industria farmacéutica: “Son los corsarios del Siglo XXI”
Sobre los casos en La Pampa indicó que “hay una chiquita que padece de síndrome urémico hemolítico por el cual se la está tratando con un medicamento denominado Ecolizumab que le demanda al Estado una inversión de U$A 55.250 mensuales, o que significa que para obtener un beneficio relevante se estás pagando 24 millones de pesos por esa única paciente al año. Hay otro paciente que necesita tratarse por la mucopolisacoridosis que padece, con un medicamento de un costo de 15 millones 300 mil pesos al año”, destacando los altos costos de los medicamentos, ya que la industria farmacéutica eleva considerablemente los precios.
Respecto al Sempre indicó que “se está invirtiendo en medicamentos de un 32 al 35% de su presupuesto, cuando para que funcionara bien toda obra social no debería invertir más del 20% en medicamentos”.
“La industria farmacéutica nos ha llevado a una situación donde no hay sistema de salud solidario que pueda resistir porque el costo del medicamento no es un valor objetivo sino que está dado por lo que el paciente esté dispuesto a pagar”.
Destacó que “es necesario que el Estado regule el precio de los medicamentos. Hoy por hoy Francia es el único país en el mundo que, por ley, prohíbe los tratamientos compasivos, que son aquellos a los que se recurren, por prescripción médica, aunque sin ninguna comprobación científica aún y sin que esté a la venta, por lo que son de un precio exorbitante, después de haber fracasado uno, dos, tres o más tratamientos”.
Kohan finalizó expresando que “Necesitamos de un Estado menos paternalista y de más ciudadanos responsables. Debemos preguntarnos si es responsable que para una sobrevida de 6 meses, una obra social o le Estado invierta un medicamento de un costo que supera los dos millones de U$A. El derecho individual no puede ser superior al derecho colectivo”, concluyó Kohan.

