
El diputado nacional, Daniel Kroneberger, suscribió un proyecto de ley para establecer un marco regulatorio en institutos, hogares, residencias juveniles, casas y hogares para niñas, niños y adolescentes situados en nuestro país.
La iniciativa, trabajada en conjunto con Aldeas Infantiles SOS, comprende a todas las instituciones de alojamiento de carácter convivencial, en sus distintas modalidades, sean de gestión pública o privada, que garantizan la protección y el ejercicio de los derechos de los niñas, niños y adolescentes que por medida de protección excepcional de derechos requieren de manera transitoria, un contexto de convivencia alternativo a su familia de origen.
“En nuestro país las modalidades de cuidado alternativo de tipo residencial para niñas, niños y adolescentes funcionan muchas veces gracias al valioso trabajo que realizan quienes cuidan y velan por ellos. Pero que eso suceda no exime de responsabilidad al Estado, que es quien debe ejercer el control y articular su accionar de forma tal que dicha vinculación no derive en una delegación de funciones públicas sino en coordinación de acciones y trabajos”, explica Daniel Kroneberger
“Necesitamos una Ley Nacional para que, en cada rincón de nuestro país, las niñas, niños y adolescentes residan en espacios habilitados y controlados que cumplan con todos los requerimientos y condiciones necesarias para que puedan crecer seguros, cuidados y protegidos, respetando así los derechos consagrados en la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño y la Niña y en la Ley 26.061 de Protección Integral de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes».
A través de esta iniciativa se busca establecer estándares de acogimiento para garantizar la calidad y las condiciones propicias para el desarrollo de las niñas, niños y adolescentes que temporariamente y por medida de protección excepcional de derechos dictada por la autoridad competente se encuentran en modalidades de cuidado alternativo de tipo residencial.
«Sabemos que en nuestro país las modalidades de cuidado alternativo de tipo residencial para niñas, niños y adolescentes funcionan muchas veces gracias al valioso trabajo que realizan quienes cuidan y velan por nuestras niñas, niños y adolescentes. Pero que eso suceda no exime de responsabilidad al Estado, que es quien debe ejercer el control y articular su accionar de forma tal que dicha vinculación no derive en una delegación de funciones públicas sino en coordinación de acciones y trabajos», se informó en un comunicado.
«Buscamos promover con esta ley todas las acciones posibles para que las niñas, niños y adolescentes se encuentren lo más cerca de su entorno familiar con la posibilidad de revinculación a ella, cuando estén dadas las condiciones y minimizar así el trastorno ocasionado a su vida educativa, cultural y social», agregó.
“Garantizar un lugar adecuado y en condiciones debe ser prioridad, donde se resguarden sus derechos y se promueva el desarrollo integral a partir de un trato digno y respetuoso, libre de violencia”

