
Andrés Manuel López Obrador asumió este sábado la presidencia de México con la promesa de «acabar con la corrupción y la impunidad que impidieron el renacimiento» del país en las últimas décadas. Recibió un país con cifras récord de asesinatos y desapariciones.
López Obrador, de 65 años, prestó juramento como nuevo jefe de Estado y recibió de manos del diputado Porfirio Muñoz Ledo la banda presidencial que le entregó el mandatario saliente, Enrique Peña Nieto.
La toma de posesión («toma de protesta» como dicen los mexicanos) se realizó ante diputados y senadores en una sesión conjunta del Congreso, dominado por el ahora gobernante partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena).
«Hoy comienza un cambio de régimen político», tras 36 años de gobiernos neoliberales, dijo López Obrador en su primer discurso como presidente al país.
El nuevo mandatario dijo que «privatización ha sido sinónimo de corrupción» y señaló que «el poder político y económico se han nutrido mutuamente y se ha implantado como modus operandi el robo de los bienes del pueblo y de la nación».
Dijo que si le pidieron una primera frase de su gobierno, sería la siguiente: «Acabar con la corrupción y la impunidad».
«Esta nueva etapa la vamos a llevar a cabo sin perseguir a nadie, porque no apostamos al circo ni a la figuración», agregó.
El presidente saliente de México, Enrique Peña Nieto, finaliza su mandato con más del 70% de desaprobación, tras escándalos como la desaparición de los estudiantes de Ayotzinapa y la compra de la Casa Blanca, además de la continuación de una lucha fallida contra el narcotráfico que ha dejado miles de muertos.
Según datos oficiales, hubo durante su gobierno un asesinato cada cuatro horas. Al menos 125.000 homicidios fueron registrados hasta septiembre de 2018, entre ellos 47 periodistas, y 21.602 desaparecidos, mientras que apenas 12 personas fueron condenadas por el delito de desaparición forzada.
Además, Peña Nieto firmó ayer, antes de traspasar el mando de Gobierno, un nuevo acuerdo de libre comercio para los próximos 16 años, que significa una victoria del presidente Donald Trump.
De todas maneras, el presidente saliente se manifestó hoy «satisfecho» por el trabajo realizado durante su sexenio de gobierno y dijo que «lo importante es servir a México».
Al ser entrevistado en la puerta de su casa, en el exclusivo barrio de Ciudad de México, Peña Nieto abogó porque al país «le vaya muy bien» en esta nueva etapa de gobierno de López Obrador
«No importa la óptica desde donde uno trabaje, lo importante es servir a México», dijo el político del PRI, informó la agencia de noticias EFE.

