
Por décima octava vez, la familia Funes es despertada por el estruendo que provoca el choque de un vehículo contra su vivienda. Esta vez manejaba un integrante de la fuerza su vehículo particular. «Venía mamado», afirmaron personas que presenciaron el operativo policial.

A las 9:10 de la mañana de este lunes 24 de diciembre un automóvil circulaba a gran velocidad por la calle Stieben y en la intersección con Sarmiento, perdió el control y se chocó la ventana de la habitación de la vivienda de la familia Funes.

En el momento en que ocurrió, 3 de las 4 niñas y niños que viven en la casa, dormían en la habitación. Por el impacto el vidrio estalló y las esquirlas se esparcieron por toda la pieza. Por suerte, ninguna de las personas resultó herida.

La calle Stieben es de tierra y la arena hace que se deba circular con precaución para no perder el control de los vehículos. Intervino la seccional Segunda de Policía.

Uno de los integrantes de la familia, que ya está cansada de pedir soluciones, relató a Plan B que «mirá como venía de rápido que arrancó el guardarraíl. Eso, por suerte, también sirvió para frenarlo. Imaginate lo que hubiera pasado», indicó.

La barandilla protectora colocada en la esquina de su casa estaba enterrada por los menos un metro. Por la fuerza del impacto, fue arrancada.

«Estamos cansados de pedir soluciones, un lomo de burro, algo que los haga frenar. Vienen con todo en la Stieben y acá la curva les cierra el camino. El que no lo conoce o viene tomado, como pasó hoy, termina en nuestra casa», contó el hombre.

¿Quién se hace cargo? Los y las integrantes de la familia relataron a este medio que en las 18 oportunidades que han chocado contra la vivienda, nadie pagó los daños materiales.
«Ninguno de los que chocó vino a pagar nada. Somos una familia de laburantes. Además del peligro permanente, tenemos que hacernos cargo de los gastos que nos generan las personas que conducen de manera irresponsable», indicaron.
El conductor del Renault Sandero AB 695 PB fue trasladado en calidad de demorado a la comisaría. En poco tiempo recuperará la libertad. Con los controles correspondientes deberán corroborar el nivel de alcohol en sangre y determinar las causas del siniestro vial.

