
La precandidata a intendenta por el Frente Peronista Barrial propuso jerarquizar y revalorizar al empleado público y que participen en la gestión de los servicios públicos. Menor planta política, Presupuesto Participativo y trabajo conjunto entre el municipio y los barrios, parte de sus propuestas para Santa Rosa.
La candidata a intendenta por el Frente Peronista Barrial, Nélida Battista explicó en declaraciones radiales parte de su propuesta, de cara a las internas abiertas, simultáneas y obligatorias para los partidos políticos, que serán el domingo 17 de febrero.
Consultada sobre su trayectoria política, Battista se definió como “militante del proyecto nacional y popular” y repasó su paso militancia de base y social desde su lugar de trabajo. “Cuando asumió Néstor Kirchner empezó nuevamente la esperanza y ahí fue donde empecé con una militancia fuerte en Mujeres K, luego fui secretaria de Kolina La Pampa, hasta que se conformó el Frente Peronista Barrial, alineado con la política que uno quiere construir y empezamos a trabajar con ‘Tapera’ y todos los compañeros del Frente, en una organización horizontal, donde todos son militantes de base, donde discutimos, planteamos y analizamos proyectos y así llegamos a esta etapa”, resumió.
“Bregamos por una unidad, no la pudimos conseguir y decidimos hacer esta instancia de interna, que es un desafío para nosotros y pensamos que los militantes de base tienen formación para darle un nuevo rumbo a Santa Rosa”, agregó.
“Nosotros buscamos una unidad en un proyecto que no se pudo dar y el resto de los candidatos no son nuestros enemigo y nos presentamos a una interna, pero una vez terminada, el que gane estará al frente y el resto acompañará”, agregó.
“En nuestro proyecto, los concejales son de distintos barrios, estamos trabajando en todos los barrios de la ciudad, sabemos qué es lo que falta porque lo vivimos a diario porque los compañeros representan a los barrios, conocen sus lugares y esa representación es la que queremos llevar al municipio. También nos acompañan compañeros de otros lugares que concuerdan con nuestra propuesta, como Mónica Rodríguez, con la que trabajamos las políticas de género, o Jorge ‘El Negro’ Rojas, un vecino de toda la vida de Villa Santillán, entre otros, en un conjunto de compañeros que plantea una propuesta para una Santa Rosa distinta, descentralizada, donde los barrios puedan participar y lograr un equilibrio de la ciudad, donde se integren todos los sectores, que ahora parecen entidades aisladas”, señaló a Radio Noticias.
Consultada sobre la crítica situación de infraestructura, Battista dijo que incluye a todos los servicios públicos. “Santa Rosa está en emergencia no solo de cloacas, sino de desagües pluviales y agua. Acá se necesitan cuestiones a corto plazo y luego que esos arreglos a corto plazo, se liguen con una planificación a mediano y largo plazo. Tenemos que ver el crecimiento de la ciudad, con todo esto”, dijo.
“Otro problema son los desagües pluviales, que si están conectados a las cloacas, largan una gran cantidad de agua al sistema y si no hay cañería, explota y al explotar se arma una campana hueca, se hace el hueco y los cráteres en el asfalto. Las cloacas no es solo una cuestión, sino que se une a desagües pluviales, más el ascenso de las capas freáticas que han subido, son una sumatoria de elementos que ponen a Santa Rosa en una emergencia sanitaria total”, precisó.
Battista agregó: “hay que ver las cañerías. Necesitamos saber fehacientemente bien la situación de los servicios en Santa Rosa y se supone que el Plan Director que mandó a hacer el municipio se conocerá en mayo, y, desde ahí, sabiendo físicamente lo que pasa en los servicios, se puede dar una respuesta global”, agregó.
Consultada sobre las expectativas para el 17 de febrero, Battista explicó que son buenas. “Como militantes de base no contamos con dinero y hacemos básicamente un trabajo territorial desde hace más de un año, casi dos, que venimos trabajando en defensa de los derechos que hemos ido perdiendo con este gobierno nacional”, criticó.
“Contamos con el cara a cara con la gente y hablando con el vecino, preguntándole sobre la problemática y cuando hablamos con ellos, están con bronca y luego de la instancia de bronca, los vecinos cuentan sus propuestas, muy coherentes y para tener en cuenta. Por eso hablamos de una municipalidad con un presupuesto participativo, donde el vecino de cada barrio pueda ver con la comuna las necesidades y priorizar situaciones, porque hay que ser austeros con los gastos”, dijo.
“Hay que ver por dónde se empieza. Hay cuestiones que tienen que ver con dinero y otras con organización, como el mantenimiento de calles y espacios públicos. No implica grandes capitales, es gestión y trabajo y hay una cosa muy importante: hay que establecer un nuevo contrato social con el empleado municipal. Hay más de 2000 empleados, gente muy valiosa, que tiene mucha antigüedad y que sabe más que nosotros, que conoce y tiene trayectoria, hay que revalorizar al empleado”, resaltó.
“En ese sentido, hablamos de un ajuste, pero no de un ajuste del empleado, sino de cargos públicos. Cuando vemos el organigrama político municipal, se analiza que no hacen falta tantos cargos políticos, sino que muchos empleados pueden llegar a ocupar esos cargos y hacer un escalafón, ahorrando sueldos que pueden volcarse en función de las necesidades de la ciudad”, dijo Battista.

