
En el 20 aniversario de la Revolución Bolivariana, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, convocó al diálogo y anunció el adelantamiento de las elecciones parlamentarias.
Miles de personas se concentraron desde la mañana de este sábado en las calles del centro de Caracas, capital de Venezuela, en respaldo al presidente Nicolás Maduro y en conmemoración a los 20 años de la Revolución Bolivariana. A la par, el autoproclamado presidente interino Juan Guaidó, encabezaba otra marcha en su contra.
Esta es la Venezuela de verdad, la que lucha y no se rinde ante las dificultades, esta es la Patria que los medios y las corporaciones invisibilizan. ¡Que el mundo vea la verdad! pic.twitter.com/shdfHcNb0N
— Nicolás Maduro (@NicolasMaduro) February 2, 2019
La movilización que ocupó varias calles fue convocada por el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) para plegarse en toda la extensión de la Avenida Bolívar, una de las principales arterias capitalinas.
Durante su discurso, Nicolás Maduro, felicitó las iniciativas de los gobiernos de México, Uruguay y Bolivia, quienes proponen una mesa de conversación entre las partes por la paz y la democracia de Venezuela. Algo que la oposición intenta evitar tal como lo manifestó públicamente Guaidó.
«El día que quieran, donde quieran, como quieran, estoy listo para hablar y para facilitar el camino del encuentro nacional, para respetar esta Constitución entre todo y para poner una agenda nacional de prioridades», dijo el mandatario señalando que la más urgente de ellas era la recuperación económica.
«Dejen de llamar a la guerra, dejen de llamar a la intervención militar, dejen de apoyar un golpe de Estado que ya fracasó. Fracasó y no se dan cuenta. Aquí está gobernando la Revolución, y vamos a seguir gobernando», aseguró el mandatario en otro pasaje de su discurso.
Además dijo que el Gobierno tiene la intención de restituir el poder legislativo, y anunció el adelantamiento de las elecciones.»Estoy de acuerdo y me resteo (me comprometo) con esa decisión (…) ¿Quieren adelanto de elecciones? ¡Vamos a elecciones!», expresó el presidente, quien reiteró que Estados Unidos usa a Guaidó de «títere» en un golpe de Estado contra Venezuela.

«Cerramos enero con fuerza, un enero que nunca vamos a olvidar en este país, así como nos enfrentamos a un febrero que tiene que ser determinante», expresó afónico Guaidó, al encabezar una marcha que retó a Maduro en el 20 aniversario de gobierno chavista.
El inicio de las manifestaciones, en todo el país, fue agitado por un video difundido en redes sociales en el que el general Francisco Yánez, de la Aviación Militar, desconoció a Maduro, convirtiéndose en el militar activo de mayor rango que reconoce a Guaidó.
El asesor de Seguridad Nacional estadounidense, John Bolton, pidió a los uniformados seguir «el liderazgo del general Yánez».
Guaidó ofrece amnistía a los militares intentando quebrar el principal sostén del gobierno: la Fuerza Armada.
«Fuera dictador», «Maduro usurpador», rezaban pancartas opositoras. «Váyanse al carajo, yanquis de mierda», decía una oficialista.
Guaidó, de 35 años, se autojuramentó luego de que el Congreso declarara a Maduro «usurpador» tras asumir el 10 de enero un segundo mandato que considera ilegítimo -al igual que parte de la comunidad internacional- por resultar de comicios «fraudulentos».
En su discurso, aseguró que en los próximos días inciciará el acopio de la ayuda humanitaria en los vecinos Colombia y Brasil y en una isla del Caribe, y exigió a los militares dejarla entrar al país.
«No hemos sido ni seremos un país de mendigos (…) Hay unos que se sienten mendigos del imperialismo y vende a su patria por 20 millones de dólares», respondió Maduro, al referirse al monto que ofreció Washington a Guaidó en alimentos y medicinas.
Maduro rechaza la ayuda asegurando que da vía a una intervención militar, y dice tener apoyo popular porque, pese a las dificultades económicas, la revolución del fallecido líder socialista Hugo Chávez (1999-2013) vela por los pobres con programa sociales.
El 20° aniversario de la revolución se cumple en plena debacle económica, de la que el gobierno culpa a las sanciones estadounidenses.
Los venezolanos sufren por la hiperinflación y escasez de comida y medicinas. La petrolera PDVSA está en default y su producción en caída libre, estrangulada ahora por sanciones de Estados Unidos, que no descarta medinas adicionales.
Buscando una salida a la crisis, la UE creará un Grupo de Contacto de países europeos y latinoamericanos de «90 días», mientras que México y Uruguay convocaron a una conferencia con «países neutrales» el 7 de febrero en Montevideo.
Maduro llamó de nuevo al diálogo, pero Guaidó aseguró que «seguirán en las calles hasta que cese la usurpación».
Las manifestaciones se desarrollaron con calma. Disturbios dejaron la semana pasada unos 40 muertos y 850 detenidos, según la ONU, y en 2014 y 2017 dos oleadas de protestas se saldaron con al menos 200 fallecidos.

