
El defensor de Marcelo D’Alessio renunció en la causa por extorsión al empresario Pedro Etchebest y que roza al fiscal Carlos Stornelli.
El periodista especializado en judiciales, Raúl Kollman, informó esta mañana que “Renunció el abogado de D’Alessio en la causa de Dolores. Era su supuesto socio, Rodrigo González. Se presentó ayer en Dolores y dijo q no se hace responsable de nada de lo q hizo D’Alessio (pedir y cobrar plata). D’Alessio pasó a tener defensor oficial”.
El lunes 28 de enero el empresario Pedro Etchebest denunció la extorsión de parte de D’Alessio, un operador judicial vinculado a Stornelli.
Y acompaño el escrito judicial con pruebas. La casi totalidad de ellas fueron aportadas por Etchebest. En uno de los audios, D’Alessio habla con el empresario y le cuenta que estuvo otra vez con Stornelli en Pinamar el 20 de enero.
D’Alessio: ¿Hola?
Etchebest: Hola Marcelo!
D: Saliendo en este momento siendo las 20 y 33 minutos de un hermoso día de playa familiar.
E: ¿Recién salís?
D: Estoy saliendo de este momento de la playa
E: ¿Uhh de las 6 de la mañana que te fuiste?
D: Sí… Me presentó a unos familiares, había… se acercó otro fiscal que se llama Rivolo que es el que le está cubriendo el culo que había pasado el fin de semana ahí… bah no importa… ehh… la verdad un día de sumar de todo bien… Estaba re caliente… le bajé 10 decibeles y nada mañana te cuento personalmente olvídate…
Kollman escribió en Página 12 que desde el momento del surgimiento del expediente de las fotocopias de los cuadernos fueron evidentes las manipulaciones. Nunca aparecieron los originales de los cuadernos de Centeno. La letra y el tono de lo escrito es muy distinto hasta 2008 y después de 2008, pero la ausencia de los originales impide una pericia. El chofer Oscar Centeno admite su autoría, pero es un reconocimiento poco válido, obtenido bajo pena de ir a la cárcel.
El fiscal Stornelli recurrió a una maniobra grotesca para quedarse con el expediente sosteniendo que se correspondía con la causa de la compra del Gas Natural Licuado. En ese expediente, tuvo protagonismo D’Alessio desde el principio, diciendo que como funcionario de Enarsa conocía al detalle lo que ocurrió. La denuncia se basó en una pericia fraudulenta de un ingeniero llamado David Cohen, pero aún así les sirvió para quedarse –de manera burda– con la causa de las fotocopias.
Desde el primer día hay versiones de un tratamiento diferenciado a determinados empresarios. Según D’Alessio –está en los audios–, a algunos se les cobró para que zafen. Con ese argumento es que le pidió el dinero a Etchebest.
La inexistencia de registro en video de lo declarado por los arrepentidos hace imposible controlar sus dichos. De manera que cualquiera puede quedar ensuciado, sin que se pueda saber si es verdad o no que el arrepentido lo mencionó. Esto deja un enorme campo para las extorsiones.
Y lo real es que a Etchebest le pidieron 300 mil dólares, que pagó casi 15 mil y que documentó cada uno de los movimientos.
El supuesto operador de Stornelli pasó en horas de ser una estrella a una especie de leproso. Asistente a programas de televisión, columnista de Clarín, supuesto jefe de la DEA, proveedor de testigos y arrepentidos, ahora se convirtió en un repudiado por Patricia Bullrich y un casi desconocido de Stornelli.

