
Militantes de organizaciones sociales y sindicales marcharon hacia el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, en el marco de una jornada nacional de lucha en reclamo de «tierra, techo y trabajo; contra el hambre y los tarifazos».
Al rededor de 200 mil personas marcharon a la sede de la cartera de Desarrollo Social, en Av. 9 de Juio y Belgrano, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. En el país se movilizaron un millón de personas.
En Santa Rosa, la Corriente Clasista y Combativa y manifestantes de otras organizaciones concentraron en Plaza San Martín y luego marcharon por el centro de la ciudad.
“En los barrios volvió el hambre. Es el peor año desde la crisis de 2001”, diagnosticó el titular de Barrios de Pie, Daniel Menéndez, para quien «el problema de los funcionarios» es que se «convierten en diagnosticadores de la realidad» cuando «en realidad tienen que tomar medidas ejecutivas» para revertir esta situación. “La magnitud del problema alimentario requiere de una respuesta inmediata” de parte del gobierno y “hay que tomar medidas hoy y atender esta realidad”, exigió.
Ayer, Stanley no solo reconoció que este año “puede ser un poco peor que el anterior” en materia de pobreza sino que también criticó la jornada de lucha. “No es necesario usar métodos extorsivos, como son el corte de calle y las manifestaciones, porque de alguna manera genera muchísimo incordio para muchísimos argentinos que tienen que transitar libremente para ir a trabajar“, dijo y pidió a los organizadores «responsabilidad» y que las protestas «no tengan que ver más con la política partidaria».
Menéndez remarcó la obligación que tienen los movimientos sociales de “estar en la calle” para frenar los ajustes. En este sentido, alertó que “cuatro años más de este gobierno sería una tragedia. Se va a construir un país muy injusto. Sería la consolidación de un país con una enorme injusticia y con la necesidad de fuerzas de seguridad que repriman a diario”, remarcó.


