
A través de una carta pública, la agrupación estudiantil de la Facultad de Ciencias Económicas y Jurídicas de la UNLPam, pidieron la cesantía de la docente María Antonieta Guiñazú Mariani, quien volvió a hacer públicas declaraciones de odio, esta vez contra del movimiento de mujeres que pide por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito.
La docente lo hizo en el marco del «Día de acción verde por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito» que se llevó a cabo el 19 de febrero pasado. Antes había tenido otras manifestaciones de odio hacia las madres que amamantan en público y contra las víctimas y familiares del terrorismo de Estado, reivindicando la dictadura militar.
Guiñazú Mariani da clases en la carrera de Abogacía. Las y los estudiantes solicitaron la cesantía y adelantaron que impulsaran una nueva denuncia ante el Consejo Superior.
El documento de Franja Morada:
«Doctora María Antonieta Guiñazú, somos estudiantes de la Universidad Pública, dedicamos gran parte de nuestro tiempo para tener cada día una mejor educación. Luchamos para que la misma sea inclusiva, de acceso irrestricto y aspiramos a que fomente cada día más el respeto a la diversidad. Creemos en ésta como el lugar desde donde podamos construir con la cultura del ejemplo ciudadanos comprometidos con nuestra sociedad, que es en definitiva quien nos permite transitar este camino. Formar parte de esta institución es una gran responsabilidad.
En el curso de esta semana, la docente de la carrera de Abogacía en la Facultad de Ciencias Económicas y Jurídicas ha vuelto a ser noticia por algo que la caracteriza, su notable desprecio a las minorías, expresándose públicamente, de manera violenta y con absoluta falta de respeto hacia sus pares, las mujeres. A algunas las agrede porque participan (legítimamente) de la campaña nacional por el Aborto legal, Seguro y Gratuito, a otras, porque amamantan a sus bebes en público.
Pero lamentablemente son situaciones a las que usted nos tienen acostumbrados. Cómo no olvidar aquel escándalo faltando el respeto a los familiares de las víctimas del terrorismo de estado, reivindicando la Dictadura. O cuando se manifestó públicamente en un Congreso en contra de la educación sexual, por mencionar algunos ejemplos.
Aunque mucho no le guste, vivimos en Democracia. Cada uno de nosotros tiene la posibilidad de pensar, de sentir y de expresarse como quiera, siempre y cuando se respete al otro. Sus manifestaciones no son un caso de libertad de expresión, y es por eso que vamos a hacer valer nuestros derechos como estudiantes pidiendo a las Autoridades una pronta resolución del procedimiento sumarial que ya se está realizando. También impulsaremos una nueva denuncia ante el Consejo Directivo de la facultad.
Aspiramos a que nuestra Universidad sea una comunidad de docentes, estudiantes, graduados y personal no docente en donde se infunda rectitud moral, responsabilidad cívica y convicciones democráticas. Cada uno de sus integrantes debe estar socialmente comprometido con el otro y principalmente con minorías. Es por eso que no vamos a permitir que situaciones como ésta pasen NUNCA MÁS por alto y haremos lo necesario para que se haga justicia».

