
El miércoles por la noche el Senasa decomisó 37 kilogramos de uvas frescas en el puesto de control de La Adela. La mercadería se destruyó para «proteger la sanidad vegetal de la región», informó el organismo de control.
Las uvas iban en encomiendas que llevaba un transporte de pasajeros desde Tinogasta, en Catamarca, hacia la ciudad santacruceña de Caleta Olivia.
La detección se realizó durante una inspección de rutina sobre el equipaje de dicho transporte. Las uvas no contaban con el tratamiento cuarentenario necesario para ingresar a la región así como tampoco poseían la documentación sanitaria.
En este caso, la mercadería se decomisó y destruyó para proteger la sanidad vegetal de la región.

