
Un grupo de mujeres que montaron un acampe frente al IPAV tras denunciar irregularidades en el sorteo de las viviendas sociales, denunciaron que «siguen siendo amenazadas» y que fue uno de los motivos por los que mudaron el reclamo a Casa de Gobierno. Otro grupo se quedó.
«Anoche nos mudamos para Casa de Gobierno. Quedaron 6 o 7 personas en IPAV», dijo Micaela Cutta, una de las caras visibles del reclamo, y contó que fue por «amenazas recibidas» y por «desprotección».
«Nos corrimos para acá porque estuvimos recibiendo amenazas, en el IPAV estamos desprotegidos de todo. Acá por lo menos hay seguridad, hay policías. Además habíamos recibidos amenazas por mensaje y nos mandaron a Niñez a nuestras casas para asustarnos de que nos van a sacar a los nenes si no estamos», manifestó la mujer.
«Ayer uno de los que nos tipos que nos amenazó en el acampe anterior, nos amenazó a través de mensajes de facebook. Y a la noche otro hombre fue a sacarnos fotos solo a mi y a Vanesa Pintos», añadió.
Además, indicó que el gerente del IPAV, Rogelio Schanton, les dijo que «no nos iba a atender más y él conmigo está enojado porque hablamos publicamente. Es la única forma que nos escuchen. Dice que nos va a dar una solución y no nos la dan», remarcó.
«Todas esas cosas asustan, por eso estamos acá», dijo Cutta y contó que el grupo del acampe quedó dividido. «Somos 15 personas en Casa de Gobierno y un grupo más chico de 7 personas allá. Pero ellos no están amenazados», agregó.

